La guerra de los hologramas

Perspectivas

La guerra de los hologramas

¿Cómo se "proyectará" el futuro de los negocios?

El uso de imágenes tridimensionales en el entorno empresarial global tiene un enorme potencial; ¿cómo beneficiará a las organizaciones esta tecnología y qué empresas podrían tomar la delantera en el servicio?

Ciudad de México, 6 de septiembre de 2021.

Desde hace décadas, los científicos de todo el mundo se habían enfrentado a un desafío que, hasta hace poco, parecía imposible superar: hacer realidad el holograma, una de las invenciones más populares de la ciencia ficción.

Sin embargo, hoy, gracias a los avances tecnológicos y al desarrollo de la tecnología 5G, la transmisión masiva de datos y la creación de imágenes en tres dimensiones es una posibilidad real que abre diversas oportunidades, sobre todo en materia de negocios.

Un artículo publicado por The New York Times, en junio pasado, revela cómo esta tecnología permitió a un director ejecutivo de una importante empresa de relojes de lujo tener una reunión con clientes, en la feria Watches and Wonders, en Shanghái, sin haber salido de Suiza.

“Instalamos un sillón para mí, aquí (en Suiza), y un sillón para los clientes en Shanghái, y todos nos sentamos al nivel de la vista del otro, sosteniendo una conversación… Es asombroso lo diferente que es de una llamada vía Zoom, porque apareces de cuerpo completo, de pies a cabeza, y todo el mundo trae pantalones puestos", comentó el directivo, después de la sesión1.

Esto, sin duda, es una buena noticia para las organizaciones, especialmente, para aquellas que han adoptado esquemas de trabajo remoto, en respuesta a la pandemia, y que han priorizado el uso de las videollamadas. La razón de ello es que, si bien este tipo de tecnología les ha permitido mantener su operatividad, tiene, al mismo tiempo, una transmisión del lenguaje corporal limitada (principal ventaja de la Holografía), lo cual puede llegar a impedir el desarrollo óptimo de ciertas actividades clave, como las negociaciones con los clientes o la comunicación de resultados.

No obstante, a pesar del potencial que tiene el uso de hologramas –que permiten apreciar, a distancia, la estatura de una persona, su postura, los movimientos de manos y pies, e incluso su manera de vestir–, el mundo empresarial apenas está conociendo estas nuevas tecnologías y definiendo las opciones que mejor satisfacen sus necesidades de comunicación.

1. The New York Times, "Holograms: A Way to Be There in Spirit, if Not in Body", 18 de junio de 2021.

Gracias a los avances tecnológicos, la transmisión masiva de datos y la creación de imágenes en tres dimensiones es una posibilidad real actualmente.

Un campo de batalla por el mercado

Actualmente, el mercado global de los hologramas está conformado por diversos competidores tecnológicos, con características únicas y muy atractivas.

Uno de ellos es WeWork, que ofrece un servicio que permite la grabación o la transmisión en vivo de videos tridimensionales de las personas, ya sea en un auditorio (por medio de un dispositivo parecido a una cabina telefónica que admite hologramas a escala natural) o en computadoras y tabletas, que apuesta por ser utilizado en los mercados educativo, sanitario y empresarial1.

Otro es Google, que ha desarrollado una herramienta (semejante a un espejo) que puede instalarse en salas de juntas y oficinas, y que permite realizar "holollamadas", es decir, llamadas en las que es posible observar, en tiempo real, la imagen tridimensional de los participantes, haciendo más natural y real cualquier conversación remota del mundo organizacional2.

Finalmente, destacamos a Microsoft, que ha creado una solución tecnológica que utiliza cascos de realidad virtual y aumentada, o software de computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes, para proyectar hologramas de personas separadas geográficamente (incluso mientras realizan home office) en un mismo entorno digital, a fin de fomentar la "telepresencia" laboral3.

Pese a sus beneficios –y considerando, sobre todo, el contexto actual que atravesamos, en el que el distanciamiento físico sigue siendo una constante en muchas partes del mundo–, estas tecnologías se enfrentan a un reto importante para consolidar su adopción entre las organizaciones: su precio.

Por ejemplo, en el caso de WeWork, utilizar tan solo uno de los dispositivos instalados en edificios para la proyección de hologramas podría costar 2 mil 500 dólares (aproximadamente 50 mil pesos) y, si se opta por emitir varios hologramas de forma simultánea en un escenario virtual, es posible que la cuota alcance los 25 mil dólares (alrededor de 500 mil pesos)4.

Sin embargo, en algunos casos, esta inversión podría ser menor a la de los viáticos de un viaje empresarial (que suele incluir boletos de avión, traslados terrestres, hospedaje y alimentación) y, ante las recientes restricciones de viaje a causa de la pandemia, constituye una alternativa económica para realizar eventos internacionales y garantizar la "telepresencialidad" de los líderes de las compañías.

El panorama actual parece proyectar un futuro alentador para la industria de los hologramas. No obstante, en este camino, será fundamental estar atentos a los pasos que den las organizaciones que desarrollan este tipo de tecnologías, para adaptarse y responder a las necesidades y presupuestos de las empresas interesadas en sus servicios.

1. Fast Company, "Your next meeting at WeWork could be with life-size holograms", 11 de mayo de 2021.

2. Entrepreneur, "Conoce el proyecto Starline de Google para hacer videollamadas con hologramas 3D tamaño real", 20 de mayo de 2021.

3. Bloomberg, "Microsoft Steps Up Push to Bring Virtual Reality to the Masses", 2 de marzo de 2021.

4. The Wall Street Journal, "Tech Companies Want to Make Holograms Part of Routine Office Life", 9 de junio de 2021.

Pese a sus beneficios, esta tecnología se enfrenta a un reto importante para consolidar su adopción entre las organizaciones: su precio.

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