Perspectivas

Gobiernos Corporativos, Codicia y Reputación

Un adecuado Gobierno Corporativo debe considerar, como parte de su responsabilidad, proteger los aspectos de reputación que podrían afectar a la compañía.

A muchos nos ha llamado la atención la relación que se ha efectuado entre estos conceptos, y no es de extrañar, ya que para muchos un buen Gobierno Corporativo no solo debe mirar los aspectos financieros y de negocios, sino que también debe velar por la forma correcta en que son efectuados los negocios, y prevenir todos aquellos aspectos de riesgo, que pueden afectar a una empresa, y en definitiva afectar lo más relevante que es su “valor”. La codicia, uno de los siete pecados capitales, se instala con facilidad al interior de una economía social de mercado, como un aspecto no deseable, y más aún, ampliamente rechazado por empresarios, ejecutivos y la comunidad.

Entonces, ¿por qué debería ser un tema? muy simple, porque la codicia es muchas veces potencialmente intrínseca a la naturaleza humana, y cuando está presente siempre es motivo de polémica. Luego, si bien la principal dinámica del Directorio es agregar valor a la compañía, creo que también es protegerla de los aspectos que puedan afectar al valor, y uno de los más relevantes (según los actuales estudios) es el riesgo de reputación. Y cuando un empresario, director, ejecutivo, o un grupo de ejecutivos, son descritos como parte de una operación en que la codicia podría estar presente, sin duda tenemos un riesgo y la reputación de la entidad está en juego.

Si bien existen diversas iniciativas que ayudan a prevenir y considerar estos aspectos, son solo guías de buen accionar, recomendaciones de la OCDE, guías de la propia Superintendencia (como la norma 341), pero al final del día lo que realmente importa es lo que al interior de cada empresa se considera adecuado hacer, y en este aspecto la ética juega un rol fundamental. El establecimiento de parámetros y normas ayudan y forman parte de una de las mejores recomendaciones, pero esto solo sirve cuando toda la organización conoce las declaraciones, las aplica, y las hace parte de su dinámica en los negocios.

Un adecuado Gobierno Corporativo debe considerar, como parte de su responsabilidad, proteger los aspectos de reputación que podrían afectar a la compañía ante una decisión de inversión, venta o transacción relacionada, ya que si bien no podemos estar pensando en directorios preocupados de los siete pecados capitales, sí debemos tener presente los aspectos éticos, que al final del día guían no solo el accionar de un directorio, sino que muestran la visión completa de una compañía.
 

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