Análisis

COVID-19: Nuestros profesionales, la tecnología y el camino a la resiliencia organizacional    

El 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró oficialmente que la COVID-19 era una pandemia. Mientras el mundo sigue luchando con la incertidumbre que rodea a la propagación de la COVID-19 y su impacto creciente en las bolsas de valores, las cadenas de suministro y otros pilares de la economía global, es importante recordar que este evento afecta ante todo y principalmente a nuestros profesionales; sus familias, su bienestar y las organizaciones e instituciones de las que dependen y en las que confían en momentos de necesidad. Por ejemplo, los hospitales, los bancos y los medios de transporte. Es fundamental que dichas organizaciones y empresas sean fuertes y resilientes para atender a quienes dependen de ellas para sus productos, servicios y sustento. Sin embargo, según una encuesta reciente de Forrester, solo el 43% de los encuestados en EE. UU. cree que su organización cuenta con un plan para enfrentar la pandemia de la COVID-19.
Desde que se identificó el nuevo virus en China a finales de diciembre de 2019, cientos de miles de personas en más de 100 países y regiones contrajeron la enfermedad causada por el virus, la COVID-19, y esto condujo a varios miles de muertes. Debido a un porcentaje creciente de casos positivos fuera de China continental, la propagación de la COVID-19 a otras regiones del mundo representa una amenaza grave a la economía global. Ya observamos la disrupción en las cadenas de suministro, las operaciones comerciales y los mercados. Tal vez pasen varios meses antes de que veamos el impacto total del virus en las organizaciones. Sin embargo, a medida que las ramificaciones de la COVID-19 repercuten en la economía global y el sector financiero, una cosa es segura: la tecnología será una de las armas más poderosas del arsenal de cada empresa para responder de manera eficaz y decisiva a este desafío.
Al igual que otros ejecutivos, los líderes de tecnología tienen la responsabilidad de guiar a su departamento a través de esta crisis. No obstante, también recae sobre ellos la responsabilidad clave de apoyar a toda la empresa, en especial, porque la tecnología se integra cada vez más en la estructura de las operaciones. Además de garantizar el funcionamiento de los sistemas principales mientras dure esta crisis, los líderes de tecnología deben también contactar y apoyar a las áreas clave de la empresa que se verán impactadas, como la cadena de suministro y RR. HH. Por ejemplo, es probable que las cadenas de suministro sientan grandes repercusiones. Los líderes de tecnología las apoyarán con automatización operativa y analítica. En el caso de RR. HH., quizás haya oportunidades de ayudar a los profesionales de la organización brindándoles herramientas y canales de comunicación fiables necesarios para trabajar a distancia.
Los líderes de tecnología tienen la oportunidad y la obligación de guiar a sus organizaciones durante esta crisis con su conocimiento y el poder de la tecnología, y deben priorizar sus acciones. La resiliencia comercial de la organización depende de sus tecnologías y sistemas. Los líderes de tecnología deben asumir el papel de líder en la crisis. Recordemos que hemos tenido crisis como esta en el pasado y que habrá en el futuro. Por ende, debemos estar preparados y ser racionales e incluso altruistas en nuestra respuesta. Si hay una disrupción, también habrá una recuperación, así que la manera en que actúen los líderes de tecnología en un momento de crisis influirá en nuestro impacto a largo plazo.
 

 

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