Perspectivas

La gestión hídrica a nivel empresarial

Por David Falcón, Senior Manager especialista en Sustentabilidad y Cambio Climático, Deloitte Chile.

El agua, ha sido considerada como un elemento fundamental e indispensable para el desarrollo humano y para las formas de vida conocidas en el planeta. Las actividades humanas utilizan una gran cantidad de agua en sus acciones cotidianas. El mayor consumo de agua a nivel mundial es realizado en la producción agrícola, con al alrededor del 70% del agua dulce, pero también hay grandes volúmenes de agua consumida en los sectores industriales, con un valor aproximado al 20% del agua dulce mundial, el cual está creciendo cada día más de acuerdo a el aumento de producción mundial.

El sector empresarial en general tiene una estrecha dependencia del agua, incorporándola en muchos casos como un elemento estratégico dentro de su producción y servicio con el objetivo de asegurar la continuidad operacional y subsistencia de las compañías. El éxito de la mayoría de las empresas está expuesto a la disponibilidad, precio y calidad del agua a lo largo de la cadena de valor. Las empresas están valorando cada vez más este bien, incorporando medidas tecnológicas que contribuyan a la gestión hídrica, sin embargo, en el futuro próximo y como resultado de una serie de cambios antropológicos como naturales, afectarán la disponibilidad, asequibilidad y calidad del agua, entonces los retos asociados al uso eficiente y controlado del agua aumentará cada vez más.

El creciente estrés sobre las reservas hídricas ha dado lugar a la problemática de la seguridad de suministro, por lo que el rol de las empresas es clave a la hora de garantizar la seguridad del abastecimiento del agua, a través de su desempeño productivo, pero también indirectamente, mediante su papel en el comercio mundial de productos y servicios. El principal desafío en materia de seguridad hídrica es garantizar que el agua se administrada de manera racional, satisfaciendo las necesidades de la comunidad, compañías y ecosistemas en general.

La sustentabilidad de las empresas pasa necesariamente por controlar este tipo de variable; para algunas, esto significa nuevas oportunidades de negocios asociadas al abastecimiento de agua, para otras, implica un examen más riguroso de su gestión del recurso hídrico, analizando sus cadenas de suministro y sus mercados asociados al agua, además de un análisis de nuevos riesgos empresariales al competir con otros usuarios. En cualquier caso, ha llegado la hora de que las empresas de todos los sectores y tamaños incluyan el agua en sus estrategias.

Las empresas puede gestionar el recurso hídrico a través de la huella hídrica. La huella hídrica de un producto es el volumen de agua dulce para producir el producto, medidos a lo largo de la cadena de suministro, la que contempla los impactos humanos en los sistemas hídricos, dado que la huella hídrica es un indicador de uso de agua dulce que considera no sólo en el uso del agua indirecta de un consumidor o productos, sino también en el uso indirecto de agua.

Mediante este indicador los consumidores, las empresas y los gobiernos pueden llevar una gestión controlada de los volúmenes de agua utilizados en el ciclo de vida de sus productos y servicios. La huella hídrica refleja el consumo real de agua, permitiendo desarrollar estrategias dirigidas a reducir la intensidad del consumo de agua y definir a políticas que permitan reorientar las pautas de consumo hacia bienes y servicios que impliquen un menor consumo de agua.

Si bien la Huella de Hídrica, ha sido desarrollada con desfase en comparación con la Huella de Carbono, no cabe duda que en el corto plazo se transformará en un elemento diferenciador entre las empresas, la cual será valorada por los países y los consumidores en general.

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