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¿Hacia dónde se dirigen los Sistemas Integrados de Transporte Público?

Colombia se sitúa como uno de los países más dinámicos en la restructuración de sus sistemas de transporte público: SITP o SETP (Sistemas Estratégicos de Transporte Público), son tendencia en las grandes ciudades colombianas junto con numerosas ciudades medias que han emprendido medidas de restructuración de su transporte público.

El proceso imparable de los SITP

Los Sistemas Integrados de Transporte Público (SITP) constituyen uno de los mayores retos de las grandes metrópolis y ciudades medias latinoamericanas, para dar respuesta a los problemas de movilidad suscitados por un crecimiento desbordado de la movilidad en automóvil y por un transporte público tradicional,  altamente ineficiente. Muestra de la importancia que se ha dado a los nuevos SITP está su prioridad en los programas políticos estatales y municipales, y los recursos que los principales bancos multilaterales están volcando en la promoción de SITP en las ciudades de la Región.

En este sentido, Colombia se sitúa en cabeza como uno de los países más dinámicos en la restructuración de sus sistemas de transporte público. Llámese SITP o SETP (Sistemas Estratégicos de Transporte Público), las grandes ciudades colombianas junto con numerosas ciudades medias han emprendido medidas de restructuración de su transporte público, introduciendo corredores de transporte masivo (metro o sistemas BRT, como Transmilenio) y reorganizando toda la red de servicio de autobús urbano mediante la implementación de nuevas concesiones.

Junto a las grandes ciudades de Bogotá, Medellín, Cali o Barranquilla, que llevan años trabajando en la mejora del transporte público a través del concepto SITP, hay que apuntar las reestructuraciones en curso, iniciadas o previstas, en ciudades como Bucaramanga, Armenia, Pereira, Montería, Valledupar, Santa Marta, Popayán, Pasto, Sincelejo, Ibagué, Cúcuta o Villavicencio, entre otras. Todas ellas promueven la restructuración de sus sistemas de transporte público en el marco de préstamos multilaterales incluidos en programas específicos del BID, Banco Mundial y del Banco de Desarrollo para América Latina (CAF).

El SITP como parte de las políticas de movilidad urbana

Pero, ¿Cuál es el objeto de la implantación de un SITP en una ciudad colombiana? ¿Qué componentes son esenciales para la modernización y restructuración del transporte público urbano? De la experiencia adquirida por Deloitte en numerosos proyectos a nivel mundial, realizados por su centro de excelencia de consultoría de infraestructuras y transporte, podemos afirmar que el éxito de la modernización de los sistemas de transporte público se alcanza cuando se juntan dos componentes: a) una política de movilidad urbana que considere todos los modos de transporte, limite el uso del auto y promueva el transporte público y los modos no motorizados y, b) la integración de todos los componentes del transporte público, desde la implantación de corredores de transporte masivo a la formación de personal y fortalecimiento institucional mediante la creación de agencias o autoridades de transporte.

La inclusión de todos los modos de transporte en las políticas de movilidad urbana se inició en Europa con la figura de los planes intermodales, planes de movilidad urbana sostenible, planes locales de movilidad, etc. En paralelo, América Latina ha ido desarrollando planes de características similares, como los PIMUS mexicanos. En todos ellos se desarrollan programas de inversión que consideran el impacto cruzado de estrategias de limitación del acceso en auto a los centros, por ejemplo, con la realización de viales exclusivos para transporte público o las redes de ciclorutas. El transporte público es una pieza más en el entramado de acciones dirigidas a conseguir una movilidad más sostenible y eficiente.  El grupo de consultoría de transporte de Deloitte ha trabajado exhaustivamente en este tipo de planes concluyendo que:

  • Las políticas de movilidad deben considerar cada vez más medidas de gestión y no solo de construcción de infraestructura.
  • Por muy alto que sea el nivel de servicio del transporte público, no conseguiremos aumentar el porcentaje de usuarios si no incidimos en una limitación racional del uso del auto. 
  • Las grandes políticas de movilidad se basan en el trabajo sobre pequeños colectivos. Es lo que denominamos “mobility management” o gestión de la movilidad. Estas políticas se dirigen a resolver los problemas de movilidad y seguridad de colectivos como los escolares, las personas con movilidad reducida o las personas mayores.

Muchos elementos y un solo objetivo: la modernización del sistema de transporte urbano

Pero volviendo al segundo componente de éxito de un SITP (integración de todos los elementos en torno al mismo), debemos incidir en que la modernización del transporte público urbano abarca mucho más allá que una mera restructuración de servicios. El siguiente gráfico representa sólo una muestra de todas las actividades que se organizan en torno a un STIP.

Debemos entender que el éxito de la implantación de un Sistema Integrado ocupa:

1.    Nuevas infraestructuras de transporte masivo

2.    La restructuración e implementación de las redes concesionales actuales

3.    Una política de intermodalidad urbana y de centros de trasbordo (intercambiadores y estaciones cabecera)

4.    La implantación de la integración tarifaria (tarjetas únicas para varios modos de transporte) y del sistema de recaudo.

5.    La integración de equipos tecnológicos (ITS) en el modelo de movilidad urbana.

6.    La modernización de las flotas.

7.    La homologación, certificación de empresas y proveedores, así como la formación de personal.

8.    Por último, el fortalecimiento institucional mediante la creación de agencias o autoridades gestoras del transporte.

Todo ello, en un contexto de eficacia del modelo de gestión y viabilidad financiera que debe garantizarse mediante una correcta fusión de recursos públicos y privados. Es así como, la aplicación de modelos de APPs para la gestión del transporte masivo, los sistemas de recaudo o incluso los intercambiadores de transporte, son una vía que se abre y que permitirá maximizar la inversión y reducir los riesgos para la administración pública.

El transporte público urbano puede transformar una ciudad y a sus ciudadanos o, por el contrario, podría hacer insostenible el gasto público dedicado a la movilidad. Entre estos dos extremos se encuentra la clave de una política de movilidad realista, una capacidad de gestión que permita acometer óptimamente la restructuración de servicios, una integración de la tecnología que tenga la mejor relación entre costes y eficacia, y un modelo de negocio que sea económicamente viable y financieramente asumible.

Deloitte, desde su centro de excelencia de consultoría de infraestructuras y transporte ha aportado y seguirá aportando conocimiento y valor añadido en el desarrollo de los SITP en todas las regiones y, en particular, en un país tan comprometido con la modernización del transporte como es Colombia.

Destacados:

  • De la experiencia adquirida por Deloitte en numerosos proyectos a nivel mundial, realizados por su centro de excelencia de consultoría de infraestructuras y transporte, podemos afirmar que el éxito de la modernización de los sistemas de transporte público se alcanza cuando se juntan dos componentes: a) una política de movilidad urbana que considere todos los modos de transporte, limite el uso del auto y promueva el transporte público y los modos no motorizados y, b) la integración de todos los componentes del transporte público, desde la implantación de corredores de transporte masivo a la formación de personal y fortalecimiento institucional mediante la creación de agencias o autoridades de transporte”
  • “El transporte público urbano puede transformar una ciudad y a sus ciudadanos o, por el contrario, podría hacer insostenible el gasto público dedicado a la movilidad”.

 

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