Análisis

Más allá de las paredes de las oficinas y de los balances generales

La cultura y la fuerza de trabajo alternativa

Cuanto más cambian las cosas, más importa la cultura

Si bien la cultura organizacional puede ser difícil de definir y complicada de manejar, puede tener un poderoso impacto en el desempeño individual y corporativo. La investigación muestra que las organizaciones que cultivan una cultura positiva alrededor de un conjunto de valores compartidos tienen una ventaja sobre la competencia: los trabajadores que perciben que su necesidad muy humana por significado y propósito es atendida en el trabajo muestran niveles más altos de desempeño y aportan un mayor esfuerzo discrecional. Más allá del simple resultado del trabajo, la cultura también es un poderoso orientador del compromiso, el cual ha estado vinculado a mejor desempeño financiero. Esta es la razón por la cual, en muchas organizaciones, los líderes se esfuerzan por de manera deliberada darle forma a una cultura que fomente el empleo y la colaboración del empleado alrededor de un conjunto de valores compartidos.

La cultura y la fuerza de trabajo alternativa

¿Qué tan seguros pueden estar los líderes de que sus esfuerzos para difundir la cultura organizacional estén llegado a todas las personas que emplean?

Hoy, dos factores les ofrecen a las organizaciones desafíos nuevos y únicos para crear propósito y conexión a través de toda la base de sus trabajadores.

1. La tecnología está facilitando que más y más personas trabajen remotamente, removiendo físicamente una porción de la fuerza de trabajo desde los campus corporativos o local donde los empleados se congregaban.

2. Los trabajadores contingentes, o “fuera-del-balance-general,” están constituyendo una proporción creciente de la fuerza de trabajo – y esos trabajadores no necesariamente sentir la misma inversión en la misión y las metas del empleador como lo puede un empleado tradicional.

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