Análisis

Legal Corporativo

Boletín semanal | 16 de dicimebre, 2017

Remuneración del agente, requisito indispensable en el contrato de agencia comercial

La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia recordó los elementos estructurales que deben existir en toda relación contractual que pretenda configurar una agencia comercial

Resaltó que el comerciante intermediario debe actuar por cuenta ajena, esto es, con independencia del empresario que le efectúa el encargo, premisa de la que se sigue que todos los efectos económicos que se deriven de la gestión realizada por aquel, positivos y negativos, deben trasladarse al último y, por ende, reflejarse en su patrimonio.

Por otro lado, el agente, como contraprestación de su actividad, debe percibir una remuneración, requisito que guarda íntima conexión con el anterior.

Esta última condición constituye una característica relevante, porque permite diferenciar la agencia comercial con otros acuerdos negociales, como el suministro y la concesión, en los que el suministrado y el concesionario actúan en nombre y por cuenta propia, razón por la cual la clientela obtenida al cabo de su esfuerzo les pertenece y son ellos quienes asumen los riesgos del negocio, de manera que no devengan remuneración alguna, entre otras cosas porque las utilidades derivadas de la reventa les pertenecen.

La actividad es ejecutada en favor de quien confirió el encargo y, por tanto, el agente actúa por cuenta ajena, percibiendo en contraprestación una remuneración que, en principio, depende de los negocios celebrados, concluyó la corporación

Corte Suprema de Justicia Sala Civil

Corte Suprema de Justicia Sala Civil

Superintendencia de Sociedades

En el concepto oficio 220-300779 del 27 de diciembre de 2017 la Superintendencia de Sociedades, se refirió a la posibilidad de aportar como capital acciones, que se tienen, en la una S.A. a una nueva empresa S.A.S. por constituir, al respecto la Superintendencia menciono que en el caso de las Sociedades por acciones simplificadas, el artículo 2° de la Ley 1258 del 5 de diciembre de 2008, señala lo siguiente: “La sociedad por acciones simplificada, una vez inscrita en el Registro Mercantil, formará una persona jurídica distinta de sus accionistas”. De esto se infiere que los aportes en dinero, en trabajo u otros bienes apreciables en dinero, destinados al capital de una sociedad cualquiera que sea su tipo, pertenecen a ella y por ende necesariamente están destinados al cumplimiento de la empresa social prevista en los estatutos sociales.

De lo anterior concluye entonces que el principio relacionado con la individualización de la persona jurídica, de la persona o personas que la conforman es aplicable a la S.A.S, por lo cual resulta claro que el capital asignado al funcionamiento de una sociedad, no puede destinarse al desarrollo de una empresa social diferente de aquella en el que fue aportado, cuyo patrimonio social, es la prenda común de sus acreedores.

Lo anterior, sin perjuicio de la opción que tiene la Sociedad Anónima, como entidad jurídica de participar como socia en otra sociedad, en este caso, la sociedad por acciones simplificada S.A.S., lo cual necesariamente implica efectuar un aporte, en los términos de la ley 1258 de 2008.

Superintendencia de Sociedades

oficio 220-300779 del 27 de diciembre de 2017

Superintendencia de Sociedades Oficio 220-300779 del 27 de diciembre de 2017
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