Análisis

Legal Corporativo

Boletín semanal | 21 de marzo, 2018

Superintendencia de Sociedades

Patrimonio autónomo en desarrollo del contrato de fiducia mercantil no es persona natural ni jurídica

El Consejo de Estado declaró la nulidad de una sanción que el Departamento Técnico Administrativo del Medio Ambiente de Bogotá le impuso a una sociedad fiduciaria en calidad de enajenante de uno de los bienes inmuebles de un patrimonio autónomo que administraba. Consideró que la entidad demandada se equivocó al imputarle responsabilidad directa a la sociedad demandante como enajenante, pues pasó por alto que la fiduciaria actuaba como vocera de un patrimonio autónomo al momento de la enajenación. 

De ahí que en la providencia se recuerde que el patrimonio autónomo conformado en desarrollo del contrato de fiducia mercantil, aunque se constituye en receptor de los derechos y obligaciones legal y convencionalmente derivados de los actos y contratos celebrados y ejecutados por el fiduciario en cumplimiento del contrato de fiducia, no es persona natural ni jurídica.

En tal sentido, debe actuar por conducto del fiduciario, quien a su vez actúa como vocero y administrador del patrimonio autónomo y en tal carácter celebra y ejecuta diligentemente todos los actos jurídicos necesarios para lograr la finalidad del fideicomiso, comprometiendo al patrimonio autónomo dentro de los términos señalados en el acto constitutivo de la fiducia, el fiduciario lleva la personería del patrimonio autónomo en todas las actuaciones procesales de carácter administrativo o jurisdiccional que deban realizarse para proteger y defender los bienes que lo conforman contra actos de terceros, del beneficiario o del constituyente, o para ejercer los derechos y acciones que le correspondan en desarrollo del contrato de fiducia.

Superintendencia de Sociedades

Consejo de Estado, Sección Quinta, Sentencia 25000232400020050019501, Mar. 1/18

 

Superintendencia de Sociedades - Sentencia 25000232400020050019501

Superintendencia de Sociedades

Administrador debe ejercer el cargo para que se pueda configurar un conflicto de interés

Los administradores deben abstenerse de participar por sí o por interpuesta persona, en interés personal o de terceros, en actividades que impliquen competencia con la sociedad o en actos respecto de los cuales exista conflicto de intereses, salvo autorización expresa de la junta de socios o asamblea general de accionistas. En Colombia no se ha previsto una definición legal que permita identificar la configuración de conflictos de interés en el ámbito societario. Mientras subsista este vacío, precisó la Superintendencia de Sociedades en Sentencia S-800-129, Dic. 19/17 que les corresponderá a los jueces determinar cuándo existen circunstancias que puedan activar la regla mencionada. Así, la existencia de un conflicto de interés es suficiente para motivar la intervención de los jueces en los asuntos internos de una compañía.

La entidad en Sentencia S-800-129, Dic. 19/17 indicó que la operación controvertida en la sentencia sobre adquisición de intangibles no se habría podido autorizar por el máximo órgano social, pues la compañía no existía al momento de la celebración del acuerdo, por lo que no podría estar viciada por conflicto de interés.

En este contexto, aclaró, para que se pueda declarar el incumplimiento de los deberes consagrados en el mencionado artículo 23 es necesario que el demandado sea efectivamente administrador de una sociedad.

Superintendencia de Sociedades

Sentencia S-800-129, Dic. 19/17

 

Superintendencia de Sociedades- Sentencia S-800-129
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