Análisis

Legal corporativo

Boletín semanal | Edición 5 / 07 / 16

Superintendencia de Sociedades.

La Superintendencia de Sociedades, a través Oficio 220-118698 de 2016 da su concepto sobre las acciones judiciales procedentes una vez el proceso de liquidación en una Sociedad ha culminado.

Respecto de los procesos que por activa o por pasiva hayan iniciado con anterioridad a la terminación del proceso de liquidación judicial, no se suspenden sino que continúan su trámite ante la jurisdicción del caso, hasta su definición mediante sentencia debidamente ejecutoriada. Por el contrario, en el caso de una sentencia ejecutoriada en favor de la sociedad concursada, después de terminado el proceso liquidatario, dará lugar a una adjudicación adicional.

Una vez la sociedad ha sido liquidada, el liquidador no tiene la capacidad para intentar acciones a favor de una sociedad que por su liquidación es inexistente.  

Oficio 220-118698 de 2016.

Superintendencia de Sociedades

Bogotá, 15 de junio de 2016.

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Superintendencia de Sociedades

La Superintendencia de Sociedades, a través Oficio 220-110051 de 2016 da su concepto respecto de la acción de responsabilidad en las S.A.S.

Al respecto existen dos tipos de acciones: (i) La acción individual de responsabilidad: por la cual, cualquier persona que haya sufrido perjuicio derivado de actuaciones de los administradores, previa comprobación del interés jurídico que le asiste puede demandar se le compensen los daños causados al patrimonio personal del asociado o tercero afectado por el hecho. Se trata de una responsabilidad personal del administrador frente a los accionistas o frente a terceros y no de responsabilidad de la sociedad por la actuación de los administradores como órgano social en nombre de ella. (ii) La acción social de responsabilidad: persigue la reconstitución del patrimonio de la sociedad, cuando éste ha sido diezmado por la acción u omisión de sus administradores. Los demandantes no actúan con una legitimación propia, que les pertenezca en su carácter individual. Su accionar se produce con un carácter representativo, con base en una legitimación que pertenece a la sociedad; la verdadera parte interesada es la compañía.

La entidad aclara que por la presentación de cualquiera de estas dos acciones, no se genera inmediatamente la remoción del Representante Legal. Para esto, es necesario la inscripción del acta y aceptación del nombramiento del nuevo Representante Legal.

Oficio 220-110051 de 2016.

Superintendencia de Sociedades

Bogotá, 06 de junio de 2016.

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