Análisis

Reforzando el vínculo entre la estrategia y el apetito al riesgo

Desde las crisis financieras globales, las Juntas han intensificado su enfoque en la vigilancia del riesgo. Sin embargo, solo recientemente entidades por fuera del sector financiero han comenzado a definir formalmente su apetito al riesgo.

Normalmente, al iniciar este proceso las Juntas empiezan a medir sus riesgos principales, por lo general de naturaleza financiera, y se tienen en cuenta los siguientes puntos:

  • Exposición en ciertos mercados.
  • Nivel de crédito de las contrapartes.
  • Riesgos del país.
  •  Riesgos de concentraciones y conglomerados.

Estos puntos le permiten a la Junta y a la Administración discutir el nivel de riesgo que la organización está preparada para asumir y cómo define ese riesgo.  Sin embargo, se dejan por fuera dos temas importantes: i) El nivel agregado de riesgo que la organización ha asumido; y ii) La habilidad para identificar situaciones en que la organización se encuentra expuesta. 

Conceptos del riesgo importantes

Capacidad de riesgo: Define el nivel máximo de riesgo que la organización puede absorber o soportar.

Apetito al riesgo: El nivel agregado del riesgo que la organización está dispuesta a asumir o que tan cercano a la máxima capacidad de riesgo que la organización se aventurara en procura de su estrategia.  La administración es quien define la estrategia y el apetito al riesgo, mientras que la JD como parte de su rol de supervisión es quien lo aprueba y provee crítica constructiva en relación con estos.

Tolerancia al Riesgo o límites del riesgo: Determina el grado del riesgo que la organización está dispuesta a asumir en negocios específicos o funciones particulares.

Perfil de riesgo: Se refiere al total de exposiciones al riesgo frente a todas las categorías de riesgo asumidos. Sin embargo, normalmente el riesgo es muy variable como para obtener un resultado útil únicamente sumando las exposiciones.

¿Por qué ahora?

  • Las estrategias son más dinámicas: Dada la continua innovación y disrupción que definen nuestra nueva realidad, las estrategias ahora son más variadas, adaptativas y sujetas a cambios.
  • Los riesgos son más variados e imprevisibles: Además de los comúnmente asociados a cualquier estrategia específica, los riesgos provenientes de nuevas tecnologías, competidores, comportamiento de los consumidores y de los modelos de negocio han incrementado. Dependiendo de la organización y la industria donde se desenvuelve, cualquiera de estos riesgos puede afectar la implementación de la estrategia. 
  • La información sobre riesgos ha incrementado dramáticamente: Hasta hace poco tiempo, era muy difícil identificar, medir y monitorear riesgos, sobre todo cuando ellos no eran financieros. Ahora con la tecnología actual, tenemos una perspectiva más amplia y acertada sobre estos riesgos. Lo anterior le permite a las Juntas la habilidad para obtener un aseguramiento apropiado y vigilancia sobre el crédito.
  • Las expectativas de las partes interesadas se han elevado: Inversores, reguladores, las comunidades y los medios de comunicación esperan de las Juntas una actitud mucho más activa, frente a la estrategia de la administración y no simplemente aceptar lo que le informe la administración.

Tomado del artículo Reforzando el vínculo entre la estrategia y el apetito al riesgo.” de Alerta Directores 2018.

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