Análisis

Construyendo capacidad de recuperación del negocio para la próxima desaceleración económica

Las disputas comerciales que están perjudicando el crecimiento, Brexit y otras grandes incertidumbres políticas, preocupaciones acerca de los bancos y la deuda corporativa y del sector público: están entre las muchas presiones que ahora se acumulan en los líderes de los negocios. Deloitte les preguntó a más de 1,000 CFO que opera en Europa qué están planeando hacer para que sus compañías tengan más capacidad de recuperación frente a una desaceleración económica.

LA ENCUESTA DE DELOITTE A CFO EUROPEOS

Desde su lanzamiento en el año 2015, la Encuesta a CFO Europeos ha sido parte de una cohorte global de encuestas de referencia de las intenciones y opiniones, actuales y futuras, de los directores financieros jefe [Chief Financial Officers] que operan en 20 países europeos.

La economía mundial lo ha hecho bastante bien recientemente. La economía de los Estados Unidos ha disfrutado una de sus más largas fases expansivas en la historia reciente, mientras que la eurozona ha entrado en su sexto año de crecimiento ininterrumpido. Las tasas de desempleo en muchos países están en bajos históricos y la inflación ha sido silenciada. Los principales índices accionarios están en niveles casi record y los mercados financieros están operando, parecería, bajo el supuesto de que el riesgo de recesión permanece muy bajo.

Sin embargo, son abundantes las fuentes de preocupación: incremento de las tensiones comerciales en todo el mundo, aumento de la deuda en los balances generales de las compañías, crecimiento económico de China que depende excesivamente del crédito, enorme deuda del sector público unida con bancos débiles en países tales como Italia y Grecia, sin final a la vista para la incertidumbre política que desafía instituciones nacionales e internacionales, para nombrar solo unas pocas. Esos riesgos cíclicos, crecientemente entrelazados, se ven en un contexto de fuerzas de largo plazo – desde tendencias tecnológicas hasta cambio tecnológico – que están generando disrupción en los actuales modelos de negocio. Y, aprendiendo del paso, podemos esperar que el cambio estructural se acelere, más que se ralentice durante períodos de recesión económica.

Para los líderes de negocios, la cuestión apremiante por consiguiente se convierte en cómo prepararse para una potencial recesión y hacer que sus compañías tengan más capacidad de recuperación – esto es, ser capaces de anticipar y reaccionar de la manera adecuada a los choques, adaptarse a las nuevas circunstancias y capitalizar en los eventos amenazantes.

Construyendo capacidad de recuperación del negocio para la próxima desaceleración económica
¿Le pareció útil este contenido?