Industria acerera mexicana

Perspectivas

La ‘salida a flote’ de la industria acerera mexicana

En 2015, la industria acerera global vivió un periodo crítico: los precios cayeron hasta un 30% con respecto al año anterior, resultado de la sobreproducción registrada en Asia, principal proveedor de diversos países del mundo.

En México, un país con una producción anual de 18.8 millones de toneladas de acero crudo, de acuerdo con datos de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero), el golpe fue difícil.

En entrevista con Roberto Benavides, Socio de Auditoría en Deloitte México.

Durante ese año, la sobreproducción de acero, principalmente proveniente de China, vendido a precios muy baratos, provocó que las importaciones de este metal en nuestro país se incrementaran 7.9% en relación con 2014, obteniendo una participación en el mercado mexicano de hasta 43 por ciento.

Sin embargo, en 2016, el panorama comenzó a mejorar para nuestro país, cuya producción de acero, según cifras de la World Steel Association, presentó un aumento de 4.3%.

En ese mismo año, las exportaciones de productos siderúrgicos (4.5 millones de toneladas) superaron notablemente a las importaciones (13.9 millones de toneladas), como lo reportó la Canacero.

Uno de los factores que permitió la recuperación de la industria acerera fue que los productores mexicanos de acero se enfocaron en no solo en competir con los fabricantes extranjeros en materia de precios, sino también generando un estricto control del costo y poniendo especial atención en la calidad y el servicio.

Otro de los agentes que permitió la ‘salida a flote’ de la industria acerera mexicana fue el incremento que en 2016 registraron los precios a nivel mundial de este metal –que al ser un commoditie, fluctúan en función de la oferta y la demanda–, así como las medidas antidumping emprendidas por los productores y apoyadas por el gobierno, con el propósito de evitar la importación desleal.

industria acerera mexicana

¿Proteccionismo a la vista?

Para impulsar el consumo y la competitividad del acero nacional, a partir del 7 de octubre de 2015, las autoridades federales, a través de la Secretaría de Economía, anunciaron la imposición de un impuesto temporal de 15% a las importaciones siderúrgicas de países con los México no tiene tratados comerciales, como China.

Esta medida provocó que, durante el cuarto trimestre del año, las importaciones de acero bajaran en más de 15%. En 2016, año en el que el decreto se renovó en dos ocasiones, en abril y octubre, se registró una disminución de 2.8% en las importaciones totales.

Hoy, en pleno 2017, la medida sigue y seguirá vigente, por lo menos hasta octubre de este año, cuando podría darse de nuevo una renovación.

Tomando en cuenta este contexto, podríamos concluir que la industria mexicana del acero se encuentra viviendo, actualmente, un cierto estado de proteccionismo, un fenómeno que también podemos observar en otros países, como los Estados Unidos.

Para la industria nacional, es un alivio contar con este tipo de protección, ya que permite que el mercado nacional tenga competitividad respecto a las importaciones de países como China, las cuales son vendidas a un costo muy bajo.

La industria mexicana del acero se encuentra viviendo, actualmente, un cierto estado de proteccionismo, un fenómeno que también podemos observar en otros países, como los Estados Unidos.

Una perspectiva positiva

Durante este año, se espera que el sector acerero mexicano continúe una tendencia positiva, derivado del reciente anuncio de continuidad al arancel de 15%, realizado en abril, y el crecimiento del consumo nacional, impulsado por la industria automotriz, de transporte, de fabricación de tubería y línea blanca.

A diferencia del estancamiento global de las economías desarrolladas o la tendencia a la baja de países como China, en México, las perspectivas de demanda de acero continúan siendo positivas. En 2016, de acuerdo con estadísticas de la Canacero, el consumo nacional aparente fue de 29.6 millones de toneladas, 2.5% mayor a lo registrado en 2015.

En general, se observan factores favorables para México, que es hoy el décimo tercer productor de acero en el mundo. No obstante, la volatilidad de los precios internacionales de este metal será un factor determinante en la rentabilidad que puedan tener las empresas productoras nacionales.

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