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IVA en la construcción

Columna Clave Fiscal

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El gravamen que pesará sobre los servicios relacionados con la construcción, que claramente son muchos, supondrá una afectación en el precio del metro cuadrado de casas, oficinas y en general construcciones.

La construcción es un sector muy sensible a los cambios drásticos de costes y aunque los mismos sean anunciados o proyectados, es poco lo que puede hacerse en una industria cuyos márgenes no son altos.

Sin duda, el gravamen que pesará sobre los servicios relacionados con la construcción, que claramente son muchos, supondrá una afectación en el precio del metro cuadrado de casas, oficinas y en general construcciones.

Veamos: la venta de casas, apartamentos o edificios, no está afecta al IVA, la ley ha establecido que los traspasos de inmuebles son no sujetos. Luego y por ello, el desarrollador se convierte en el consumidor final de los servicios de ingeniería, construcción, arquitectura, paisajismo, transporte, etc. todos afectos al tipo general del 13%.

Esto significa que todos estos nuevos impuestos se incorporan al costo del proyecto por la imposibilidad que tiene el desarrollador de acreditarse el impuesto que soportó.

Al afectarse el costo de cada metro de construcción el desarrollador tiene dos opciones: trasladar el impuesto vía costo para mantener su margen o reducir su margen y mantener el mismo precio, cuestión difícil en una economía como la nuestra.

Uno tiene que admitir que hubo una conciencia de parte de los legisladores sobre el efecto de este impuesto en la industria y por ello, se aprobó un transitorio para graduar el impacto de la entrada del IVA en el tiempo, manteniendo el primer año sin gravamen, 4% para el segundo, 8% para el tercero y tipo general del 13% en adelante.

Luego, visto lo que se está reglando en el Reglamento del IVA, en discusión al momento, lo cierto es que no parece que el Transitorio sea suficiente remedio al impacto en costes. Al limitar su aplicación solo a proyectos que cuenten con planos visados al entrar en vigencia la ley o en los tres meses posteriores ( setiembre del 2019 ) el efecto solo protege en principio lo que ya estaba en camino pero no a los nuevos proyectos, a pesar de que el Transitorio no establece limitación para la aplicación de tipos reducidos en los años dos y tres.

La norma permite esta lectura y sería conveniente y beneficioso, no solo para el sector sino para la economía, que se retardara el duro efecto que el IVA tendrá en la construcción.

Publicado en La Nación
Columna Clave Fiscal
25 de febrero de 2019

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