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Perspectivas

¿Almuerzos en familia o de trabajo?

Por: Laura Montero, Directora de Deloitte Legal

Dígame si no es común que las familias que tienen un negocio en el que participan varios de sus miembros, pasen todo el tiempo hablando de trabajo: que el asunto con aquel proveedor, que cómo van a resolver el problema con este cliente, que si deberían contratar a alguien más, que si se animan a aprovechar aquella oportunidad que se presentó. Ésta, a pesar de ser una práctica muy generalizada, definitivamente, no es la mejor para las familias empresarias.

Las personas emprendedoras son fascinantes, sencillamente, me encanta observarlas y aprender de ellas. Todas comparten características que me generan gran admiración: son muy ejecutivas, muy positivas, en alguna medida, disfrutan de asumir riesgos, son excelentes líderes y no paran de trabajar. Trabajan día y noche, sábados y domingos, y también feriados. Por eso, cuando algún otro miembro de la familia también trabaja en la empresa, es usual que su relación comience a girar en torno al negocio.

Sin lugar a dudas, es importante que la familia atienda los asuntos de la empresa, no me mal entienda, más cuando es esa empresa la que le da de comer a toda la familia. De hecho, este compromiso absoluto, y entrega para dar siempre la milla extra por la empresa - precisamente por amor a la familia - es una de las fortalezas más grandes e importantes con las que cuentan las empresas familiares, pero es un buen hábito, que conforme la empresa vaya creciendo y ésta ya no dependa enteramente de usted, se logren ordenar los espacios para atender estos asuntos. Todos los almuerzos, el café para celebrar el Día del Padre, o la cena de cumpleaños de su nieto, no deberían dedicarse a su empresa, sino a su familia.

Recuerde que antes de ser sus compañeros de trabajo, ellos son su familia, y es muy importante, para la buena salud de todos, incluida la de la empresa, y para su felicidad y la de ellos, que su relación no se base ni única, ni principalmente, en la empresa. Distinguir los diferentes “sombreros” o condiciones que tiene cada uno, y comportarse en cada momento según corresponda a ese “sombrero”, es esencial para que la empresa no se vea afectada - negativamente - por la familia, ni viceversa.

Ojalá puedan dedicar sus tiempos libres a ser esposos, padres o hijos, disfruten ese tiempo juntos, rían, conversen de otros tantos temas de los que comparten interés, fortalezcan sus lazos, y permitan a los otros miembros de la familia que no trabajan con ustedes, disfrutarlos también.

Laura Montero
Laura Montero, Directora de Deloitte Legal, Deloitte Costa Rica

Publicado en Diario Extra
19 de febrero de 2018

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