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Perspectivas

Convertir el Impuesto de Ventas en IVA... ¿Qué significa?

Por Marcelo Guevara, Consultor Senior de Impuestos & Legal, Deloitte Costa Rica

En nuestras actividades cotidianas, constantemente pagamos el impuesto general sobre las ventas (IGSV), a veces sin darnos cuenta. Si vamos al supermercado y compramos un chocolate cuyo costo es ₡100, en la caja pagaremos ₡113. Esto porque actualmente el IGSV es de 13%. El comerciante conserva ₡100 y traslada a la Administración Tributaria ₡13. Así sucede con la gran mayoría de los productos que consumimos, salvo aquellos que están exentos. Jurídicamente, la exención es el privilegio que la ley otorga para que, ante determinado supuesto, no se pague el impuesto. En el caso del IGSV, encontramos exenciones en la canasta básica y en los bienes esenciales para la educación. Entonces, si compramos una papaya o los zapatos para la escuela de nuestros hijos, no pagaremos el impuesto. ¿Por qué no? Porque el Estado tiene interés que la población tenga acceso a bienes básicos y naturalmente el impuesto encarece su costo.

Ahora bien, con el actual IGSV, ¿qué sucede con los servicios? La respuesta es que la mayoría de los servicios que encontramos dentro de la economía nacional no están gravados, es decir, no se paga impuesto por recibirlos. En este caso no estamos ante supuestos de exención (como dispensa legal), sino de no sujeción, que significa que la ley no los considera afectos al tributo. Ese decir, no se configura el hecho generador, salvo algunas excepciones. Por ejemplo, si llevamos nuestra ropa a una lavandería, cuando paguemos la cuenta, si estaremos pagando el 13% de impuesto, por que la ley así lo dispone. Por el contrario, si recibimos un servicio de parte de un arquitecto, cuando le paguemos sus honorarios, no se aplica el impuesto ya que este servicio no está sujeto al mismo.

Tal y como ha sido de conocimiento público, el Gobierno de la República ha propuesto ante la Asamblea Legislativa una serie de reformas legales para aumentar sus ingresos. El motivo de estas propuestas es el déficit fiscal, que significa que el Estado costarricense gasta más dinero del que recibe. Entre las propuestas, está pasar del IGSV al impuesto al valor agregado (IVA). ¿Qué implica esta variación? Justamente, que el IVA es un tributo que grava todos los bienes y todos los servicios dentro de la economía nacional. Asimismo, la tarifa del impuesto pasaría de 13% actual a un 15%. Entonces, bajo el mismo ejemplo del chocolate, si su costo es ₡100, en la caja pagaríamos ₡115. Excepcionalmente se crea una tarifa reducida de 4% para, por ejemplo, los servicios médicos privados.

El Gobierno plantea un sistema de devolución del IVA para aquellas personas en condición de pobreza. Para tales efectos, si se aprobara el proyecto de ley, el Ministerio de Hacienda y el Instituto Mixto de Ayuda Social, contarán con 24 meses para desarrollar el plan, posterior a lo cual pasarían a estar gravados con el IVA los productos de la canasta básica, los medicamentos y el servicio de transporte público. Sobre este último servicio, un ejemplo práctico es que si el “pasaje” del bus cuesta ₡200, si se aprobara el Proyecto, pasaría a costar ₡230.

Como ciudadanos responsables, es nuestro deber informarnos por todos los medios que la modernidad nos brinda. A partir de ahí, podemos tomar una postura racional que nos permita en el futuro pedir cuentas a nuestros representantes políticos.

Marcelo Guevara
Lic. Marcelo Guevara, Consultor Senior de Impuestos & Legal, Deloitte Costa Rica

Publicado en Diario Extra
3 de setiembre de 2017

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