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Los lazos que unen

William Welch Deloitte, los ferrocarriles y el nacimiento de la contabilidad profesional

Nuestro ADN
Los fundadores, los alumni y la gente Deloitte han navegado con confianza a lo largo de 175 años creando un impacto significativo para los clientes, la sociedad y entre ellos. 

Las siguientes historias ilustran momentos de impacto y conexión desde 1845 y cómo los valores compartidos de Deloitte continúan configurando quiénes somos hoy.

El fundador, William Welch Deloitte se convirtió en líder en el entonces creciente campo de la contabilidad justo cuando la industrialización de Inglaterra dio lugar a la urgente necesidad de contar con disciplina financiera. Su reputación y conexiones en industrias y geografías ayudaron a poner a la organización en el camino hacia el éxito que hoy tiene.

El 1° de diciembre de 1856, llegó una carta a la calle Lothbury No.4 en la ciudad de Londres, informando a William Welch Deloitte que había sido nombrado contador del Great Northern Railway. Deloitte, que entonces tenía 38 años, fue el encargado de investigar una de las mayores crisis financieras de la Inglaterra del siglo XIX.

No había nadie mejor preparado para la tarea.

Deloitte nació en febrero de 1818 en Londres. Dejó la escuela a los 15 años, -en un momento en que los niños de 12 años trabajaban legalmente durante 12 horas al día-, para unirse a la Official Assignee in Bankruptcy de la Ciudad de Londres. Después de perfeccionar su oficio durante doce años, el 23 de abril de 1845, se instaló en la calle Basinghall como contador independiente.

Fue un momento propicio para un joven contador. La economía británica se estaba expandiendo rápidamente, y con ella el número de personas en dificultades financieras. Durante su primer año en el negocio, Deloitte tuvo casi 100 clientes, muchos de ellos enfrentando su día en la corte por bancarrota. Pero Deloitte también estaba involucrado en asuntos más importantes: un compañero de clase era socio de la empresa que fabricó el primer cable telegráfico transatlántico. Como resultado, Deloitte pasó a ser contador de varias grandes compañías de cable.

En 1849, Deloitte fue nombrado contador del Great Western Railway, una de las primeras sociedades anónimas en Gran Bretaña. El nombramiento, que tuvo lugar cuando el valor de las acciones de la empresa se tambaleaba, fue diseñado para "inspirar confianza general" en la gestión del ferrocarril. Deloitte fue el primer contador independiente de una empresa pública.

Deloitte usó el nombramiento para ganar negocios en otras industrias en crecimiento, incluidos muelles, depósitos, ferreterías, hoteles, bancos, compañías de seguros, periódicos y otros ferrocarriles, incluido Great Northern.

Deloitte no estaba preocupado únicamente por su éxito y el de su empresa. Ayudó a establecer los formularios requeridos de las cuentas ferroviarias después de la Ley de Compañías Ferroviarias de 1867, y se desempeñó como miembro fundador del Consejo del Instituto de Contadores. También fue el cuarto vicepresidente y quinto presidente de su sucesor, el Instituto de Contadores Públicos en Inglaterra y Gales.

Deloitte se retiró en 1897, un año antes de su muerte, como "el contador más antiguo en ejercicio" y como jefe de una de las firmas líderes en Londres, con unos 70 empleados. Su organización y su nombre perduran hasta el día de hoy.

 

 

“Soy contador de los auditores de Great Western, Lancashire y Yorkshire, South Wales y otras importantes compañías ferroviarias, que espero sean consideradas garantía suficiente acerca de mi integridad y calificaciones. Puedo obtener testimonios del más alto personaje.”   
-William Welch Deloitte, 27 de febrero de 1855.

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