Auditorías externas a empresas reguladas

Perspectivas

Así cambiará la forma de realizar auditorías externas a empresas reguladas

Contratar servicios de auditoría externa será un proceso diferente a partir del 1 de agosto para todas las entidades y emisoras supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Con el propósito de mejorar la calidad de los procesos de auditoría externa, y de fortalecer al sistema financiero nacional, la CNBV publicó una serie de disposiciones para actualizar la regulación de estos servicios.

En entrevista con Miguel Millán, Socio Líder Assurance Services en Deloitte México.

La auditoría es más que solo números. Esos números cuentan una historia, una historia de logros, cumplimiento y aspiraciones. De proyectos concluidos y de nuevos planes establecidos.
La auditoría para Deloitte demuestra cómo son las cosas y nos lleva a preguntarnos cómo pueden hacerse mejor.

Las nuevas normas buscan establecer criterios más claros para la realización de auditorías externas a empresas reguladas, ya sean emisoras en el mercado de valores o incluso instituciones privadas, como bancos y casas de bolsa.

Al hacer más claros estos requisitos mínimos que la CNBV estableció para que la auditoría externa se realice con éxito, el proceso se llevará a cabo de una manera más homogénea.

Las nuevas disposiciones otorgan también un nuevo papel al Comité de Auditoría de las empresas, el cual tendrá más requerimientos en su labor de supervisión de los procesos de auditoría, de generación de información financiera y de control interno.

Así, el Comité de Auditoría ya no solo se encargará de recibir las observaciones del auditor externo, sino también de asegurarse que la administración de la compañía prepare un plan de remediación y asegurarse de que éste se lleve a cabo, lo que seguramente derivará en un círculo virtuoso que beneficie a todos.

Las nuevas normas, en realidad, no pretenden hacer más estricto el proceso de auditoría externa, por el contrario, lo que se buscan es clarificarlo y hacerlo mucho más homogéneo, lo que sin duda favorece a los inversionistas.

A partir del 1 de agosto, las entidades y emisoras supervisadas por la CNBV tendrán que cumplir nuevas disposiciones que buscan mejorar los estándares de los procesos de auditoría y generar información financiera de alta calidad.

El ganar-ganar de las nuevas disposiciones

Las nuevas disposiciones que regirán los servicios de auditoría externa de las empresas reguladas por la CNBV representan nuevos retos, pero a la vez importantes beneficios.

Uno de los más significativos es, desde nuestra perspectiva, que la atención ya no solo se centrará en la información financiera que se obtiene a través de la auditoría, sino en todo el proceso que las entidades supervisadas tienen que llevar a cabo para generarla.

El procedimiento para generar información financiera se volverá, por ende, más robusto, como también lo harán los controles internos alrededor del mismo, lo que resultará en la obtención de información financiera de alta calidad.

¿Y a quién beneficia esta mejora en la calidad de esta información? Claramente el principal beneficiario es el público inversionista, a quien estos datos financieros le ayudarán a tomar decisiones más alineadas con los objetivos que persigue, haciéndolo con una mayor confianza y certidumbre.

Se trata, pues, de un cambio que eventualmente agregará mucho valor a los procesos de generación de información financiera y que, sin duda alguna, representa una gran oportunidad para tener una visión fresca no solo de los números, sino de todo el proceso que se realiza para obtenerlos.

Una buena noticia para el mercado de valores

En cuanto a los desafíos que pudieran representar estas nuevas disposiciones para su implementación en las compañías, dependerá directamente de la situación en la que actualmente se encuentre cada una de ellas.

Por ejemplo, existen organizaciones con un nivel de madurez muy alto, con procesos de control interno para la generación e información muy robustos, para quienes la implementación de estas nuevas regulaciones, según podemos deducir, no significará un cambio relevante.

Por el contrario, existen otras empresas que, al no tener sus procesos bien establecidos y desarrollados, seguramente tendrán que realizar modificaciones importantes y posibles inversiones que tal vez no tengan contempladas.

No obstante, y tomando en cuenta todas las variables y consideraciones, nuestra conclusión es que las nuevas regulaciones establecidas por la CNBV son, sin duda, una buena noticia para los inversionistas y el mercado, pues impulsan la generación de información financiera de alta calidad, un factor que resulta clave para el buen funcionamiento del mercado de valores.

Se trata de un cambio que representa una gran oportunidad para tener una visión fresca no solo de los números, sino de todo el proceso que se realiza para obtenerlos.

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