Aranceles hubieran incrementado la migración

Perspectivas

Aranceles hubieran, paradójicamente, incrementado la migración

Al encarecerse los productos mexicanos, su consumo hubiera bajado y, por ende, los niveles de producción en el país. En el largo y mediano plazos, esto habría incrementado el desempleo en México y obligado a muchos trabajadores a buscar oportunidades al otro lado de la frontera, en los EE.UU.

En entrevista con Cecilia Montaño, Socia Líder de Comercio Exterior y Aduanas en Deloitte México.

Ciudad de México, 25 de junio de 2019.

La amenaza estuvo cerca de convertirse en realidad. El pasado 30 de mayo, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, publicó, a través de su cuenta de Twitter, que, a partir del próximo 10 de junio, su gobierno impondría un arancel de 5% a todos los bienes provenientes de México, con un incremento gradual cada mes, que podría llegar al 25%. El motivo: el actual problema migratorio.

El anuncio hizo tambalear, por un instante, a la economía nacional; no obstante, después de varias reuniones entre funcionarios y representantes de los gobiernos mexicano y estadounidense, el viernes 7 de junio, ambos países acordaron detener esta medida, a cambio de ciertas acciones migratorias que México prometió poner en marcha.

Pero, ¿qué hubiera pasado si no se llegaba a ningún acuerdo y los productos mexicanos hubieran amanecido, en la fecha prometida, con un arancel de 5%? Bajo nuestra óptica, el efecto habría sido, paradójicamente, el opuesto al buscado por la administración de los Estados Unidos.

¿A qué nos referimos con ello? A que, si bien el objetivo de la medida era presionar a las autoridades de nuestro país a tomar acciones que frenaran el flujo de migrantes hacia territorio estadounidense, en el mediano y largo plazos, esta imposición de aranceles hubiera provocado exactamente todo lo contrario.

¿La razón? Que, al imponer aranceles a los productos mexicanos que se comercializan en los Estados Unidos, lo más natural hubiera sido que el costo de éstos subiera y, por ende, la demanda disminuyera. Al reducirse la demanda, las fábricas establecidas en México que se dedican a producir estos bienes se habrían visto obligadas a disminuir sus niveles de producción y, en consecuencia, a recortar mano de obra.

Ante este escenario, lo más probable es que los trabajadores que se quedaran sin empleo se vieran obligados a buscar nuevas oportunidades en otro mercado laboral, como el estadounidense, lo que terminaría por incrementar la migración hacia ese país.

Pero éste no es el único efecto que esta estrategia arancelaria provocaría. De manera general, consideramos que las implicaciones más importantes serían:

  • Aumento en los costos para las empresas.
    El efecto inmediato de la imposición de aranceles sería el encarecimiento de los productos mexicanos que se exportan hacia los Estados Unidos. Este aumento le ‘pegaría’ a las empresas con operaciones en México, sobre todo a las que forman parte de una cadena de proveeduría, es decir, que producen bienes para la fabricación de un producto final, como refacciones, componentes electrónicos, entre otros.

    ¿De qué forma les afectaría? Incrementando los costos de movilizar estos productos al otro lado de la frontera, de una manera considerable, lo que reduciría sus utilidades e incluso podría ponerlas en peligro de desaparecer. En un caso extremo, esta situación ocasionaría la reubicación de plantas manufactureras a otros países.
  • Encarecimiento de los productos al consumidor.
    Además del incremento de costos a las empresas manufactureras, los aranceles provocarían una afectación para el consumidor final estadounidense que suele adquirir productos mexicanos y que vería reducida su capacidad de compra.

    Ante la falta de competitividad que registre el precio de los productos nacionales, lo más lógico sería que el consumidor de los EE.UU. opte por comprar productos de otros países y, de esta forma, disminuyeran las ventas de artículos hechos en México.
  • Incremento del déficit a la balanza comercial.
    El sector exportador es, actualmente, uno de los elementos más fuertes con los que cuenta la economía de nuestro país, que le ha permitido salir a flote de diferentes adversidades; sin embargo, la disminución en la demanda de productos mexicanos en los EE.UU., que provocarían los aranceles, reduciría también sus ventas, afectando a los exportadores mexicanos e incrementando el déficit de la balanza comercial de México.

Por ahora, y ante las medidas que en materia migratoria México ha acordado cumplir, los escenarios planteados anteriormente podrían percibirse un tanto lejanos; sin embargo, conocer los riesgos a los que, como país, podríamos estar expuestos será fundamental para sumar esfuerzos y lograr que los acuerdos alcanzados con el gobierno estadounidense realmente tengan los resultados esperados.

Nuestro país no debe olvidar que la amenaza arancelaria podría volver en cualquier momento.

Si el objetivo era presionar a las autoridades de nuestro país a tomar acciones que frenaran el flujo de migrantes hacia territorio estadounidense, en el mediano y largo plazos, esta imposición de aranceles hubiera provocado exactamente todo lo contrario.

¿Te resultó útil este contenido?