Construcción en México

Noticias

Construcción en México

¿Una obra con buenos cimientos?

Miles y miles de metros cuadrados en casas, departamentos y unidades habitacionales. En México, un país con una población de 119 millones 530 mil 753 habitantes, que crece a una tasa promedio anual de 1.4%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la industria de la construcción, principalmente la de la vivienda, no puede tomarse ningún descanso.

Durante 2015, la industria de la construcción, que constituye uno de los principales motores de la producción industrial del país, registró un crecimiento de 2.5%, de acuerdo con cifras reveladas por el Inegi. Para 2016, el sector tuvo resultados positivos –un crecimiento de 1.8%–, pero menores a los esperados. Comenzando 2017, ¿qué podemos esperar?

Ciertamente, el panorama de la construcción en México para este año pinta complejo. La incertidumbre generada por la llegada de una nueva administración al gobierno de Estados Unidos, así como las presiones inflacionarias, han golpeado fuertemente el desarrollo del sector, al menos en lo que va del año.

Tan solo en enero, el precio de los materiales de construcción reportó un aumento de 11%, de acuerdo con las cifras reveladas por la Cámara de la Industria de la Construcción. El incremento en los precios impactó, y seguirá impactando, en el costo de las viviendas, ya sea para comprar o construir una.

Por otro lado, durante el primer mes de 2017, la inflación en la construcción residencial, a nivel nacional, de acuerdo con el Inegi, tuvo un aumento de 12.1% con respecto al mismo mes del año anterior.

El incremento de los materiales de construcción, y en consecuencia del costo de la vivienda, ha sido propiciado por diversos factores, como el alza en los combustibles y la depreciación que el peso ha sufrido frente al dólar.

Aunado a esto, se encuentran los incrementos de las tasas de interés por parte del Banco de México –el más reciente, de 6.25%, anunciado a inicios de febrero pasado–, los cuales han tenido un impacto directo en los créditos hipotecarios y podrían provocar una reducción en la demanda de vivienda.

El nerviosismo económico, producto del nuevo contexto internacional que estamos viviendo, así como las constantes reducciones en las expectativas de crecimiento de la economía mexicana, podrían llevar a los inversionistas a posponer o cancelar nuevas obras o desarrollos habitacionales, lo que sin duda alguna podría generar una contracción de la industria.

Los precios de nuevas viviendas registraron un incremento de 8.11% en 2016, en comparación con el año anterior, según el Índice de la Sociedad Hipotecaria Federal de Precios de la Vivienda.

viviendas habitacionales en México

Nuevas reglas, ¿nuevos beneficios?

Otro de los factores que durante 2017 mantienen en vilo al sector de la construcción es el cambio en el esquema de subsidio a la vivienda anunciado recientemente por la Secretaría Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y que entró en vigor el 1 de marzo.

Las nuevas Reglas de Operación del Programa de Acceso al Financiamiento para Soluciones Habitacionales de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) funcionarán con un presupuesto federal reducido en un 34 por ciento, en comparación con 2016.

Es decir que, con menos dinero, buscarán garantizar la realización de un mayor número de viviendas que el año pasado, así como aumentar la cantidad del subsidio para aquellas personas que verdaderamente lo necesitan, es decir, mujeres, jóvenes y personas con discapacidad, con ingresos menores a 2.6 salarios mínimos, como lo señaló la misma Sedatu.

Este nuevo esquema de negocios sin duda ha provocado nerviosismo entre los más de 2 mil 400 desarrolladores de vivienda que generan la oferta otorgada a través de créditos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), algunos de los cuales recientemente han visto mermado el valor de sus acciones en la Bolsa Mexicana de Valores.

No obstante, es muy temprano para hacer un pronóstico negativo para la industria. Si bien las reglas cambiaron, las fortalezas del sector aún son muchas, y son a las que hay que voltear a ver para enfrentar y superar los desafíos que este 2017 presenta.

¿Te resultó útil este contenido?