Marcas no tradicionales

Perspectivas

Olores, sonidos y sabores

Las nuevas marcas en México

El pasado 7 de febrero, el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI) entregó los primeros títulos de marcas no tradicionales en México, con lo que dio paso al registro de olores, sabores y sonidos que son característicos de diversas firmas comerciales.

Pero, ¿en qué consisten estos nuevos tipos de registro en nuestro país y por qué son importantes?

En entrevista con Oliver Galindo, Socio de Impuestos y Servicios Legales en Deloitte México.

Ciudad de México, 13 de marzo de 2019.

Con la Reforma a la Ley de la Propiedad Industrial, publicada el 18 de mayo de 2018, se modificó el artículo 88 para ampliar la definición de marcas y dejarla como sigue: “todos aquellos signos perceptibles por los sentidos y susceptibles de representarse, utilizados en la industria, en el comercio o en los servicios que presten, para distinguir productos o servicios de otros de su misma especie o clase en el mercado”.

Este cambio abrió la puerta para el registro de las llamadas marcas “no tradicionales”, entre las que se encuentran:

  • Sonoras. Cualquier sonido que el consumidor asocia con un cierto origen empresarial. No necesariamente se trata de una melodía, en otros países se ha registrado el rugido de un león o el sonido que se escucha al destapar una botella. 
  • Olfativas. Aromas que le recuerdan al consumidor un cierto producto o empresa. En México se han reconocido, hasta ahora, dos: el olor a bambú en una pintura y el olor de una masa de juego para niños. 
  • Gustativas. Aunque todavía no se ha registrado ninguna en nuestro país, en teoría se trata de sabores peculiares que se podrían identificar con cierto origen empresarial, en un futuro sabremos la postura que tomará la autoridad mexicana respecto a la registrabilidad de estas marcas.
  • Holográficas. Antes, en México, estaba prohibido registrar hologramas como marcas. Ahora, ya se reconocen.
  • Imagen comercial. Elementos operativos y de imagen de un producto o de un establecimiento que, al percibirlos, el consumidor puede identificar su origen empresarial. Puede ser un conjunto de elementos como los materiales o mobiliarios empleados por las firmas.
  • De certificación. Tienen la finalidad de certificar la calidad o características de un producto o servicio. Las empresas que la pueden obtener son las que se dedican, no a fabricar o a producir un producto, sino a certificarlos.

En algunos casos, las marcas no tradicionales son más abstractas, como las de posición o de movimiento, que se caracterizan, respectivamente, por la identificación de elementos comerciales en un mismo lugar o punto del producto mismo y por la trayectoria que pueden tener en cierto tiempo.

A partir de la nueva definición establecida en la Ley de la Propiedad Intelectual, la imaginación del solicitante y los criterios judiciales determinarán los tipos de marcas no tradicionales que se permitirán en México.

Actualmente, el IMPI tiene publicadas en su página de internet 397 solicitudes de registros de marcas no tradicionales que se han presentado desde agosto de 2018. De ellas, 231 son marcas de imagen comercial.

El rubro que sigue es el de las marcas olfativas, con 65. Luego vienen las marcas sonoras o auditivas, con 38, y en adelante el número se divide entre de certificación, gustativas, holográficas y de movimiento.

A partir del año pasado se modificó la ley mexicana para ampliar los tipos de marcas que pueden registrarse; las posibilidades son tan amplias como la imaginación misma.

Con ello, nuestro país se ajusta a las políticas internacionales y también reconoce la existencia de una dinámica comercial más compleja.

Marcas no tradicionales

Las complicaciones legales

El registro de las marcas no tradicionales ha permitido a México alinearse con el resto de los países desarrollados. En Europa y en los Estados Unidos, es una opción y un trámite vigente desde hace ya varios años, por lo que hacer un cambio en la legislación nacional, que nos pusiera en sintonía con estas regiones del mundo, era más que necesario.

Asimismo, se planteaba como un cambio obligatorio para ajustarnos de mejor forma a los tratados internacionales, como el recientemente firmado con la Unión Americana y Canadá (USMCA) o el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (CPTPP), pactado en Chile, el año pasado.

Ampliar el rango de registro de marcas, e incluir a las no tradicionales, es una acción que busca adecuar la ley a las reglas que dicta el mercado y la realidad, y evitar así que el orden jurídico opere como una limitante. Sin duda se trata de una buena noticia que, no obstante, puede traer consigo algunas complicaciones legales.

Los litigios más complejos sobre este tema estarán relacionados con la descripción que realizan las empresas para registrar sus marcas, por lo que deben ser muy cuidadosas en la manera de explicar sus productos y los elementos que los distinguen.

Hasta el momento, no se cuenta con los cambios al Reglamento de la Ley de la Propiedad Industrial relativos a esta reforma, y, en consecuencia, los usuarios no tienen una certeza total sobre muchos aspectos.

Por ejemplo, cuando se registre una marca olfativa -una de las que probablemente generará más complicaciones al momento de solicitarse- será difícil describir el olor solo con palabras; supongamos que la solicitud dice “olor a hierba”, de inmediato, surgen las interrogantes: ¿a qué huele la hierba?, ¿habrá hierba de diversas especies?, ¿será hierba fresca o quemada?

Bajo nuestra óptica, es importante hacer uso de la ciencia y las descripciones técnicas para definir de manera puntual qué es lo que se está protegiendo. Por esa razón, el gran pendiente y desafío para el registro de este nuevo tipo de marcas es que la ley y el reglamento definan, con mayor puntualidad, los requisitos para los interesados.

Además, será necesario que el instituto y todas las empresas estén al tanto de qué es lo que se registra, por parte de la competencia, para evitar que el día de mañana sean sorprendidos con alguna demanda.

El gran desafío para el registro de este nuevo tipo de marcas es que la ley y el reglamento definan los requisitos para los interesados.

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