Nuevo esquema CFE

Perspectivas

El nuevo esquema de negocios de la CFE

En México se construye ya la primera central que venderá energía eléctrica en el mercado mayorista. Se trata de la Central de Ciclo Combinado El Carmen, que se ubicará en el municipio de El Carmen, Nuevo León.

La encargada de suministrar el gas natural con el que operará la planta será CFEnergía, filial de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), quien el pasado 31 de agosto firmó un contrato con la eléctrica Iberdrola México para realizar el abastecimiento del hidrocarburo por 24 años.

En entrevista con Arturo García Bello, Socio Líder de la Industria de Energía y Recursos Naturales en Deloitte México.

Ciudad de México, 25 de septiembre de 2017.

La nueva planta de Iberdrola, que tendrá una potencia instalada de 866 MW y para la cual se requirió una inversión de 450 millones de dólares, tiene prevista su entrada en operación comercial en septiembre de 2019.

Para la realización del suministro, se utilizará un ducto de la nueva red de gasoductos que se construye en el país; el transportista será Howard Energy Partners, tendrá una longitud de 302 kilómetros y conectará Webb County Hub, en Texas, con el municipio de Escobedo, Nuevo León.

Para la CFE, la realización de este contrato implica un nuevo esquema de negocios, en el cual la filial de la empresa comprará el energético con sus principales proveedores, en este caso en Houston, en los Estados Unidos, y a través de transportistas realizará las entregas del gas con la calidad que el cliente le requiera.

Se trata, básicamente, de un tema de logística y de seguridad, en el que creemos la Comisión Federal de Electricidad, y su filial CFEnergía, no tendrán problema alguno en solventar, pues cuentan con los recursos financieros necesarios para cumplir con el contrato.

CFEnergía    será la encargada de suministrar gas natural a la primera central dedicada a vender energía eléctrica al mercado mayorista en México.

Dependencia con EU, ¿en aumento?

México depende, en gran medida, de los Estados Unidos para el suministro de gas natural. Actualmente, nuestro país importa, en promedio, más del 50% de este combustible, cuando hace aproximadamente 10 años el porcentaje era menor a 20%.

Sin duda, las cifras demuestran cómo nuestro país ha incrementado de manera importante su dependencia hacia la producción estadounidense de gas natural, una situación que se espera continúe durante los próximos años, cuando se prevé que el porcentaje importado de este combustible llegue a 60% en 2030.

La necesidad de importar más gas se debe, básicamente, a la declinación en la producción que ha sufrido Pemex, consecuencia de la baja inversión que se ha hecho en materia de exploración, la falta de maduración de muchos pozos y a que no se está produciendo el gas necesario para cubrir la demanda.

Al final del día, es un tema de política energética que sin lugar a dudas es preocupante para México.

En ese sentido, la Secretaría de Energía (Sener), junto con la Comisión Nacional de Hidrocarburos, trabajaron en una estrategia para explotar los recursos de gas shale con los que el país cuenta y que no han sido extraídos.

Se trata de combustible alojado en yacimientos no convencionales –en pequeños poros de rocas– y que para extraerlo se debe realizar un complejo proceso en el que se fractura la roca mediante la utilización de agua (fracking).

Para lanzar las licitaciones, hacía falta la regulación de la Agencia de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos, así como de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que ya aprobaron el proyecto.

El objetivo es reducir el déficit de gas que tiene nuestro país y tratar de equilibrar un poco la balanza. Ahora solo queda esperar para comenzar a ver los primeros resultados.

Al final del    día, es un tema de política energética que sin lugar a dudas es preocupante para México.

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