Precios de la gasolina en México

Perspectivas

Precios de la gasolina

Una liberalización sin cambios significativos

El pasado 30 de marzo, Baja California y Sonora se convirtieron, oficialmente, en los primeros estados del país en comenzar el proceso de liberalización de los precios de los combustibles, obteniendo así la libertad para fijar sus precios, sin considerar la tarifa máxima establecida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Esto se logrará con la apertura que se pretende exista en el mercado, y es que el combustible que las gasolineras venderán no necesariamente tendrá que ser de Petróleos Mexicanos (Pemex), sino que incluso podrá importarse de productores de otros países.

En entrevista con Arturo García Bello, Socio Líder de la Industria de Energía y Recursos Naturales.

La entrada de nuevas marcas al mercado nacional de combustibles, como han señalado las autoridades federales, conllevará a una mayor competencia que, al final de cuentas, resultará en beneficio del consumidor.

No obstante, a días de que comenzara la liberación de los precios en estas entidades del país, la gasolina y el diésel no registraron variaciones significativas en sus precios. ¿La razón? Que hasta el momento existe un solo proveedor con un mismo costo de distribución: Pemex.

Pero, ¿a qué se debe que Pemex se mantenga como el único abastecedor de combustibles en estos estados fronterizos, pese al inicio de la liberación de precios? Principalmente, a las fallas metodológicas que se presentaron en el proceso conocido como Temporada Abierta, una subasta con empresas privadas de los sistemas de almacenamiento y distribución de gasolina y diésel.

Y es que solo los efectos de este procedimiento –que inicialmente concluiría en marzo y que será reagendado– podrían generar una incidencia en los precios de los combustibles, pues constituyen la única forma de observar cambios en el mercado al generar una mayor competencia para Pemex.

En verano subirán los precios

Se prevé que en verano los precios de la gasolina y el diésel registren un incremento debido al alto consumo que se presenta en los Estados Unidos, producto del inicio de la temporada vacacional.

El aumento en las temperaturas y en el tráfico de la mayoría de las carreteras de este país provoca una mayor demanda de combustibles y, por ende, una mayor producción por parte de las refinerías, lo que incide en los costos y los precios.

Esta situación es muy probable que se replique en México, ya que todo va a estar referenciado a commodities y a los precios de las refinerías, más allá de la fluctuación cambiaria o del tipo de cambio de la gasolina importada.

Precios de la gasolina

Coberturas para 2018, ¿un movimiento atinado?

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público anunció en marzo la adquisición de coberturas petroleras para 2018 con el objetivo de “proteger las finanzas del país de los vaivenes en el precio del crudo” durante ese año.

Básicamente, el programa de coberturas petroleras –el primero de ellos se implementó hace casi 11 años– busca asegurar los ingresos petroleros ante una posible caída en los niveles del precio promedio de la mezcla mexicana de exportación, sobre todo en caso de que se ubique por debajo de lo previsto por la Ley de Ingresos de la Federación.

Con las coberturas, el gobierno federal adquiere el derecho, mas no la obligación, de vender el petróleo durante el año correspondiente –en este caso, 2018– a un precio predeterminado, garantizando así los flujos de efectivo y neutralizando posibles déficits y el riesgo de que la deuda crezca más allá de niveles razonables con respecto al Producto Interno Bruto (PIB).

La adquisición de estas coberturas se da en un momento idóneo, pues la volatilidad en el precio del petróleo continuará debido a dos factores: la incertidumbre generada por el llamado ‘efecto Trump’ y el alza de inversiones que el sector ha registrado en los Estados Unidos, lo que denota que pronto comenzarán a realizar actividades de exploración y explotación de pozos.

En ese sentido, si sube la oferta del petróleo, los precios a nivel global tenderán a bajar, por lo que, de manera atinada, el gobierno federal decide continuar con el programa de coberturas con el objetivo de tener un amortiguador importante y asegurar los flujos de efectivo.

Con las coberturas, el gobierno federal adquiere el derecho, mas no la obligación, de vender el petróleo durante el año correspondiente –en este caso, 2018– a un precio predeterminado.

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