Seguro de daños a vivienda

Perspectivas

Seguros de daños: el problema no está en el seguro, sino en la cobertura

Los seguros de daños asociados a los créditos hipotecarios “no sirven”. Esta fue la conclusión a la que llegó la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), después de realizar un análisis de 20 expedientes reales, a casi un año de los sismos ocurridos en septiembre pasado.

Se trata de una conclusión que, desde nuestra perspectiva, es incorrecta, pues el asunto no es que los seguros de daños de los inmuebles hipotecados no sirvan, sino que, en la mayoría de las ocasiones, los usuarios no contratan una cobertura que les beneficie a ellos, solo a su acreedor.

En entrevista con Jorge Jiménez, Socio Líder Seguros en Deloitte México.

Ciudad de México, 19 de septiembre de 2018.

¿Qué queremos decir con ello? Que muchas veces, las personas contratan un seguro de daños solo para cumplir con este requisito que les solicita el banco al momento de pedir un crédito hipotecario, y no se toman el tiempo necesario para revisar el tipo de seguro que están por adquirir, o incluso, si la cobertura les aporta algún beneficio a ellos o si es necesario ampliarla.

En ese sentido, es de suma importancia que, al momento de contratar un seguro de daños a la vivienda, las personas revisen con detenimiento todas las cláusulas y condiciones del contrato, y verifiquen si la cobertura abarca tanto el crédito obtenido, como los daños al inmueble, o bien solo uno de ellos.

Por ejemplo, si la propiedad de una persona llega a dañarse durante un sismo o algún otro fenómeno natural, y la persona cuenta con un seguro que cubre únicamente el saldo insoluto del crédito, es decir, el saldo pendiente de pago, el banco será el único que salga beneficiado por la cobertura, mientras el usuario se quedará con un inmueble dañado y sin ningún tipo de ayuda extra por parte de la aseguradora, pues la cobertura estaba limitada al crédito.

Señalar que los seguros de daños no sirven es, en conclusión, una aseveración un tanto parcial, pues analizando la situación desde un enfoque más amplio, la verdadera razón es que los usuarios no contratan u obtienen una cobertura adecuada, pues, la mayoría de las veces, adquieren un seguro de este tipo solo para cumplir con el trámite solicitado por el banco al momento de pedir un crédito.

No es que los seguros de daños a vivienda no sirvan, como señalan algunas opiniones, sino que, la mayoría de las veces, los usuarios no cuentan con  la cobertura adecuada.

Las enseñanzas del #Sismo19s

El sismo del 19 de septiembre de 2017 dejó enseñanzas importantes en toda la sociedad y en sus diversos sectores. En el caso de los seguros, una de las conclusiones más relevantes obtenidas tras esta catástrofe es que la penetración del seguro, para efectos de coadyuvar socialmente a subsanar los daños, fue, en realidad, muy pobre.

La razón es que la mayoría de la población, tanto en la parte de seguros de vida, como en la parte de seguros de daños, no estaba asegurada, y lo único y poco que estaba asegurado era lo relacionado con créditos hipotecarios, en su mayoría cubriendo los intereses del acreedor de los créditos.

En ese sentido, consideramos que, para verdaderamente ayudar a la gente, sobre todo en este tipo de desastres, los seguros deberían tener una mayor penetración. Esto sin duda será un reto, sobre todo tomando en cuenta que los seguros de daños son un instrumento que no está posicionado entre la población.

Para muestra, las más recientes cifras dadas a conocer por la Condusef, que revela que solo 13% del total de los inmuebles que hay en la Ciudad de México cuentan con algún tipo de seguro de daños.

Esta baja penetración la atribuimos, principalmente, a dos factores, el costo de los seguros y la falta de una cultura del seguro entre los mexicanos, quienes, si no tienen la necesidad de solicitar un crédito hipotecario, muy rara vez deciden contratar por iniciativa propia un seguro de este tipo.

Por esta razón, será crucial que las empresas aseguradoras trabajen en ampliar su cartera de productos y tratar de ajustarla a la necesidad y capacidad económica de la gente. Esta será la única forma en la que logren posicionarse y ser un factor de respaldo a la población en caso de desastres naturales.

Suma asegurada dinámica, ¿una buena opción?

Una de las propuestas que la Condusef dio a conocer tras el análisis de cobertura de los seguros de daños que elaboró es la “suma asegurada dinámica”, un esquema que, según sugiere, deberá cubrir, en cualquier momento de la vida del crédito, el enganche, las mensualidades pagadas y el saldo insoluto.

Sin duda es una opción positiva, sin embargo, no debe pasarse por alto el hecho de que es un esquema que solo está en función del crédito. De esta manera, si llegara a ocurrir, por ejemplo, un sismo y una propiedad resulta dañada o inhabitable, el propietario de ésta solo tendría cubierto el pago del crédito, mas no la reposición del inmueble.

Por ello, insistimos, es esencial analizar a detalle la cobertura que se adquiere al momento de contratar un seguro de daños a vivienda.

El problema no son los seguros, sino que, en muchas ocasiones, no se presta la atención necesaria al tema de las coberturas. El mensaje es claro: con la cobertura correcta, el más beneficiado será el usuario.

 "Muchas veces, las personas contratan un seguro de daños solo para cumplir con este requisito que les solicita el banco al momento de pedir un crédito hipotecario y no se toman el tiempo para revisar el tipo de seguro que están por adquirir".

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