Volatilidad del mercado

Soluciones

Bajo presión

Mientras aumenta la tensión de los mercados volátiles, las compañías empiezan a tener cada vez menos opciones.

Existe un antiguo dicho en los negocios -"O te mueves hacia adelante o te caes hacia atrás"-, y eso es totalmente cierto cuando uno enfrenta a los altibajos de los ciclos del desempeño económico.

Cuando el entorno se ve mejor – y el negocio crece paulatinamente – la compañía enfrenta menos presión. En este punto de la curva, existen más opciones para llevar a cabo una acción o bien tomar una decisión. Es más sencillo encontrar capital pues las decisiones se toman con mayor facilidad al pensar que el camino por venir parece bastante tranquilo. Sin embargo, cuando un negocio tiene un mal desempeño, las presiones sobre la administración pueden esparcirse como el fuego.

Esa es la naturaleza de las curvas de presión. Cada demora en la toma de acciones decisivas significa que hay menos opciones sobre la mesa – y más riesgo en cada una de nuestras elecciones.

Cuando el desempeño de su compañía es bueno tiende a sobre llevar la curva de la presión. Pero en cuanto el desempeño decrece – debido a fuerzas externas del mercado o problemas internos – la presión empieza a manejarnos. Esa relación inversa que existe entre desempeño y la presión la llamamos la "curva de presión".

Entre más opciones requiera,
menos encontrará

Muchas compañías ignoran las señales tempranas de un decrecimiento en el desempeño hasta que es demasiado tarde. "Existe una gama de opciones disponibles, pero generalmente si te encuentras bajo mayor presión, menos de ellas se presentan", comentan nuestros expertos de Asesoría Financiera.

Por ejemplo, una compañía puede estar en riesgo de incumplir los covenants bancarios, pero en lugar de cambiar el rumbo, los líderes del negocio suelen enfocarse y trabajan fuertemente en realizar lo mismo que inicialmente los metió en problemas. Podrían apretarse el cinturón y preocuparse en exceso, pero esto no va a ser sustituto de tomar los pasos adecuados para cambiar la dirección del negocio.

Si una compañía tarda demasiado en tomar acciones, más difícil será el resolver el problema. Las opciones más importantes para mejorar el desempeño del negocio desaparecen mientras la presión aumenta – arrinconando tanto a la administración como a los dueños del negocio. Es difícil que una empresa se venda o se refinancie cuando está sangrando y quedándose sin efectivo, por ejemplo.

Balance empresarial

El Balance – y más allá

La mayoría de las compañías ven como una opción viable una reducción de costos cuando enfrentan presiones, y eso hace sentido. Recortar costos es un modo adecuado de administrar algunas de las presiones internas. Pero en cierto punto será difícil para una compañía dirigirse hacia mejoras sostenibles en el desempeño. Los puntos clave de mejora se encuentran en otros lugares – en la estrategia, en fundamentos operativos, y en lo que estás pagando por capital de trabajo.

En términos de estrategia, asegúrese de tener los oídos escuchando el pulso del mercado. "Este es el momento de tener una platica seria con sus clientes y proveedores. Necesita estar totalmente consciente de su posición en el mercado, lo que necesita arreglar, y cuanto espacio de maniobra tiene", comentan nuestros expertos de Asesoría Financiera.

Operacionalmente, nunca pierda de vista la calidad. Cuando las compañías empiezan a sentir presión, la calidad del producto puede entrar en un espiral decadente, causando que los clientes pierdan toda la lealtad y la buena voluntad que normalmente tenían.

Finalmente, un enfoque proactivo de las mejoras de desempeño siempre van a enfocarse en cómo está levantando o administrando el capital. Debe asegurarte de que su capital de trabajo está optimizado para el negocio que está manejando. Eso significa que debe tener sus covenants bancarios alineados con las necesidades y características actuales de su negocio. Asegúrese de realizar esto lo antes posible. En verdad no querrá renegociar con los bancos cuando su compañía este contra la pared.

"La intervención proactiva puede ayudar a evitar la empinada curva de presión, y esto es algo bueno – para su negocio y para su salud", comentan nuestros expertos de Asesoría Financiera.