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La importancia del flujo de efectivo en situaciones de crisis

Artículo escrito por Alexander Rojas, Socio de Auditoría y Assurance, publicado en Gestión Web

La pandemia ocasionada por el virus COVID-19 se ha convertido en una de las crisis globales de mayor impacto en las últimas décadas. El futuro se ha transformado en un desafío incierto, en el que todos los sectores manejan escenarios de incertidumbre. Además, las medidas adoptadas por los gobiernos, con el propósito de contener la propagación del virus, han provocado fuertes impactos a nivel operativo de las entidades. Equipos de trabajo en cuarentena, fallas en la cadena de suministro, escasez de inventario y reducción repentina sobre la demanda por los clientes; son factores que están generando serios problemas para las empresas a nivel general, sin importar los sectores. Son muy pocas las compañías que habían contemplado medidas preventivas o planes de acción efectivos ante estos escenarios de crisis.

Las empresas más afectadas son aquellas con pocas reservas, cajas inestables o con poca capacidad de endeudamiento. Sin embargo, incluso las compañías que aparentemente están en buenas condiciones financieras, tampoco saldrán inmunes y dependerán de cómo progresa la situación y cómo la cadena de suministros retorna a la normalidad. Son pocas las que son capaces de mantener un margen adecuado ante las posibles reducciones, no estacionales o atípicas, en sus líneas de crédito recurrentes. Otras empresas, se ven en la necesidad de acercarse a sus bancos para reestructurar sus pasivos o renegociar líneas de crédito; a la par, la urgencia y necesidad de liquidez y capital de trabajo para la continuidad del negocio, hacen que las empresas incurran en condiciones desfavorables, y que no sean competitivas en el mercado. Por ello, una adecuada administración del flujo de efectivo se convierte en el principal indicador a monitorear, por encima que cualquier otro, como los márgenes de rentabilidad o utilidad. Los puntos críticos a tener muy presente son:

  • Flujo y pronóstico de efectivo: Es importante tomar en cuenta la necesidad de hacer un re-pronóstico de las operaciones y flujo de efectivo en tiempo real, considerando supuestos, afectaciones del mercado, y cómo estos tendrán impacto en el aspecto comercial. Asimismo, es indispensable cuidar la posible variación en el capital de trabajo en el entorno financiero actual y considerar la posibilidad de escenarios aún más estresados. 
  • Inyección de capital: Es indispensable tener en la mira la revisión de las fuentes de capital y los bienes que pudieran ser potencialmente utilizados como garantía para líneas de crédito. Contemplar y evaluar si es necesario un nuevo fondeo, medir la capacidad máxima de endeudamiento de la empresa, tener en cuenta las necesidades primordiales para su continuidad y contar con un plan de acción de colocación de capital. 
  • Obtención de financiamiento: Se tiene que realizar un análisis completo sobre las opciones que hay en el mercado, tomar en cuenta a instituciones financieras, así como organizaciones o fondos que prestan en situaciones no ordinarias, evaluando que las condiciones establecidas no conlleven a la empresa a una situación no sostenible. Aunado a lo anterior, siempre es importante considerar la capacidad máxima de endeudamiento de la empresa para poder vislumbrar escenarios estresados para contemplar hasta dónde se puede apalancar la empresa.

Algunas consideraciones que deben ser analizadas por las compañías para estos momentos de crisis:

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