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Presentación de los estados financieros en época de COVID-19

Artículo escrito por Beatriz Quispe, Socia de Auditoría y Assurance, publicado en Gestión Web.

Ha transcurrido un año desde que la pandemia por COVID-19 está presente a nivel mundial, y el impacto en los negocios se viene reflejando en los estados financieros de las entidades. No cabe duda que, al inicio surgió la incertidumbre sobre cómo mostrar los impactos que generó, y sigue generando la pandemia, tales como las interrupciones en las operaciones, producto de las cuarentenas, nuevos costos generados por los protocolos de seguridad de salud, tratamientos especiales en aspectos laborales, el programa Reactiva Perú, penalizaciones por resoluciones de contratos de servicios, entre otras consideraciones.

En Perú, como en la mayoría de países en el mundo, se aplican las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) como marco contable para preparar y presentar los estados financieros. Considerando dicho marco, la gerencia de las entidades están obligadas a revisar los juicios y las fuentes de estimaciones sujetas a incertidumbre y las revelaciones, incluyendo la hipótesis de empresa en marcha, necesarias en los estados financieros para que los usuarios de la información financiera puedan comprender cómo los negocios se han afectado, tanto en la gestión de los ejercicios 2020 y 2021 y en los activos y pasivos reflejados en su situación financiera. Dicha preparación y presentación también debe tomar en consideración los requerimientos que pudieran establecer los reguladores en cada jurisdicción. En el caso de nuestro país, el 25 de mayo de 2020 la Superintendencia de Mercados y Valores emitió la circular Nro. 140-2020-SMV/11.1 denominada “Impacto de la pandemia y crisis COVID-19 en los estados financieros de las sociedades con valores inscritos en el Registro Público del Mercado de Valores”, cuyo contenido está relacionado con los aspectos relevantes que deben considerar dichos emisores en la preparación de la información financiera. 

Uno de los desafíos que las entidades tienen en la preparación y presentación de los estados financieros es determinar hasta qué punto serían los límites para presentar de forma destacada ciertos impactos de la pandemia de COVID-19 en los resultados y que se mantenga dentro del marco de las NIIF. La Norma Internacional de Contabilidad 1 establece las bases para la presentación de los estados financieros y determina, entre otros temas, las partidas que se requiere presentar en el estado de resultados, tomando en consideración también que dicha norma permite presentar partidas adicionales, encabezados y subtotales en dicho estado, cuando dicha presentación sea relevante para comprender el desempeño financiero de una entidad. Además, deberá considerar que dichas partidas adicionales, encabezados y subtotales deberán ser reconocidos y medidos de acuerdo a las NIIF y deberán complementarse con revelaciones que permitan ser comprensibles y claras para cualquier usuario de la información financiera.

Es importante tener presente que COVID-19 no es un término que haya sido definido para efectos contables o bajo el marco de las NIIF. En la presentación del estado de resultados, las entidades deberán ser consistentes en la aplicación de sus políticas contables existentes de un periodo a otro periodo cuando hagan las presentaciones de sus partidas de ingresos y gastos. Otro aspecto a considerar en las partidas de gastos es distinguir cuáles son gastos incrementales productos de la pandemia, es decir que si no hubiera sucedido la pandemia dichos gastos nunca se hubieran originado, versus los gastos que por su naturaleza igualmente se hubieran tenido que incurrir, se hubiera o no dado la pandemia; como por ejemplo, los gastos de nómina del personal, gastos de mantenimiento de una planta, gastos por depreciaciones derivados del uso de los activos, entre otros. 

Finalmente, el cuidado en la presentación y revelaciones de los estados financieros 2020 y 2021 probablemente será más importante que otros años, debido a que las entidades tendrán que esforzarse en mantener la transparencia de la información financiera, y por tanto podría ser recomendable que realicen las consultas necesarias a los especialistas internos o externos y también hacer las discusiones con sus órganos de gobierno y administración para evitar alguna presentación inadecuada o que estuviera fuera del marco de las NIIF.

Ha transcurrido un año desde que la pandemia por COVID-19 está presente a nivel mundial, y el impacto en los negocios se viene reflejando en los estados financieros de las entidades.

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