Análisis

 El diseño de las cosas: construyendo en la conectividad del IoT

El Internet de las Cosas en el diseño del producto: Una colaboración de investigación entre Deloitte e IBM

En el mundo de la conectividad, ningún producto es una isla

Durante décadas la conectividad del producto ha sido parte de nuestras vidas diarias. Una puerta automatizada está conectada porque un sensor de presión detectó la presencia de tráfico peatonal e instruyó a la puerta para que de acuerdo con ello se abriera – un ejemplo de un sistema conectado de lazo-abierto. Un termostato está conectado porque un sensor detectó que la temperatura de la puerta estaba por encima o por debajo de un punto establecido, instruyendo por lo tanto al calentador para que se encendiera o apagara dependiendo de la temperatura – un ejemplo de un sistema conectado de lazo-cerrado.

En los días anteriores al IoT, esos sistemas estaban conectados para llevar a cabo funciones limitadas con base en lo que el sensor detectó. Pero típicamente no se comunicaban con otras partes de un ecosistema más grande, y por lo tanto las compañías tenían problemas para recolectar datos acerca de uso, comportamiento del cliente, y desempeño.

El Internet de las Cosas [IoT = Internet of Things] ha dado paso a una era de conectividad, una que permite que los objetos funcionen de maneras nuevas, ampliadas. La tecnología del IoT permite que los objetos se comuniquen unos con otros continuamente, formando sistemas grandes, interconectados, capaces de crear, comunicar, agregar, analizar, o actuar sobre los datos.

El diseño de las cosas: construyendo en la conectividad del IoT

Esto, a su vez, abre un mundo de oportunidad para objetos conectados que puedan servir de mejor manera a las necesidades individuales de los clientes y obtener datos para orientar el desarrollo de servicios más personalizados. Los desarrolladores pueden usar los datos obtenidos, vía dispositivos facilitados por IoT, para un rango de aplicaciones, desde bienes de consumo que hacen que una casa sea más eficiente hasta sistemas industriales que pueden mejorar la administración del activo.

El observador casual puede ver nada diferente acerca de un producto una vez que éste se vuelve “inteligente.” Pero ese producto es fundamentalmente diferente: ahora es un miembro de una comunidad más grande de productos, procesos, y stakeholderes, esperándose que haga más y ocupe más roles que nunca antes.6 La tecnología del IoT transforma el producto y todo lo que hay dentro de él.

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