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Gestionar el flujo de caja durante un periodo de crisis

Conteniendo y mitigando los efectos de la pandemia

La pandemia generada por el Covid-19 es una crisis global sin comparación en los tiempos modernos.

La ausencia de precedentes y la escala de este evento en cuanto impacto geográfico, demográfico y económico explica por qué tantas organizaciones de los sectores público y privado parecerían desconcertadas y sin una respuesta coordinada, incluso después de que la Organización Mundial de la Salud declarara oficialmente la pandemia, el 11 de marzo.

Dicho lo anterior, seguimos pensando que será una crisis que se desarrollará en tres fases: la de respuesta, donde muchas compañías están luchando contra la situación actual e intentando mantener la continuidad del negocio; la de recuperación, en la cual las compañías aprenden y se fortalecen, y, por último, la fase de prosperidad, donde las empresas operan en la “nueva normalidad”.

En la fase de respuesta, los líderes se enfocan en proteger y preservar la salud y seguridad de sus colaboradores, entendiendo los riesgos para su organización y procurando la continuidad del negocio, incluyendo tomar las acciones necesarias para financiar y administrar las disrupciones al interior de la compañía y en la cadena de suministro.

Existe una gran incertidumbre en cuanto a cómo puede controlarse la pandemia y cuándo veremos un rebote en los negocios, donde las compañías pasen de la fase de respuesta a la recuperación. Asumiendo que el Covid-19 puede ponerse bajo control, un escenario viable es el de la recuperación en U, además, los distintos estímulos fiscales y monetarios hacen pensar que este escenario es probable. Los economistas concuerdan en que el rebote podría darse en la segunda mitad del 2020, pero siguen discutiendo si será durante el tercer o cuarto trimestre. De una cosa hay certeza: la pandemia tendrá ramificaciones financieras y económicas a nivel global.

Esta crisis nos recuerda que la continuidad del negocio y el manejo de las cadenas de suministro incluyen administrar los flujos de productos, fondos e información desde la fuente u origen hasta el consumidor final. Y, mientras que inicialmente la atención se centró en el flujo de los productos, el efectivo está probando ser el rey en esta crisis.

Si bien se espera que el periodo de crisis sea corto, las consecuencias pueden extenderse por un lapso más prolongado, por lo que planearproactivamente escenarios e impactos de mediano plazo será fundamental para ganar la confianza de clientes y proveedores, así como de inversionistas y acreedores, para revisar las obligaciones y apoyar mientras se extienda la incertidumbre. Esta proactividad puede ser la diferencia entre resultar fortalecido o no de esta situación tan compleja.

El documento completo sugerirá formas en que las organizaciones pueden mitigar los daños a sus negocios durante este tiempo de alta volatilidad.

Gestionar el flujo de caja durante un periodo de crisis
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