Comunicados de prensa

La rentabilidad de la soja superó este año los US$ 500 por hectárea, pero caerá "sensiblemente" en la próxima zafra

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17/08/2017

Gracias al rendimiento récord de unos 3.000 kilos por héctarea cosechados en los campos agrícolas, el sector de la producción de soja recobró protagonismo en cuanto a su impacto en la economía uruguaya, principalmente por el efecto que genera en la demanda de servicios de transporte, acondicionamiento, acopio y comercialización del grano.

Es así que el movimiento que implica la colocación de una cosecha de 3.9 millones de toneladas de soja derivó en la generación de un valor agregado de U$S 1.100 millones en la zafra 2016-2017, entre impuestos directos e indirectos, según un informe de la consultoría Deloitte presentado en el 6° encuentro de la Mesa Tecnológica de Oleaginosos (MTO), realizada el martes 15 en la sede de la Cámara Mercantil de Productos del País.

En esa ocasión los empresarios de la cadena sojera analizaron el tema, bajo la consigna Más allá de la Coyuntura de los Rindes Récords, Pensando en un Sistema Agrícola Viable, con la participación de consultores, técnicos y productores. Los factores internos que preocupan están vinculados al medio ambiente y los recursos naturales, especialmente por la situación en que se encuentran los sueldos, debido a la intensificación de la agricultura en los útlimos 15 años.
Esa es "la factura que nos pasó el boom agrícola, cuando la soja valía U$S 500" por tonelada, dijo el productor Rinaldo Mazzilli.

Es que el impacto económico tiene un peso que a la hora de evaluar y pasar raya no siempre se analizan otras derivaciones en profundidad.

El margen de rentabilidad que dejó la soja este año a los productores varió entre U$S 459 y U$S 529 por héctarea, antes del pago de rentas en el caso de la siembra primera, y de U$S 514 en los cultivos de segunda, de acuerdo a la consultora.

Con base en algunos supuestos: precio de U$S 330 la tonelada, rinde de 2.400 kilos por héctarea y un costo de U$S 540, Deloitte calculó que ese margen retrocedería "sensiblemente" en la próxima zafra a U$S 251 por héctarea.

Este año el monto de las exportaciones de la oleaginosa alcanzará unos U$S 1.340 millones, lo que significará un incremento del 60% respecto a la zafra anterior. Ese grano continuaría siendo uno de los tres principales productos de exportación del país, ubicándose en niveles muy similares a los de la carne y la celulosa.

Considerando un fuerte incremento del valor bruto de producción, en la zafra 2016-2017 el sector oleaginoso generó impactos mucho mayores en la economía local, específicamente por la demanda de insumos y servicios agrícolas calculada en U$S 450 millones, el pago de rentas de tierras por U$S 135 millones y los servicios de transporte, acondicionamiento del grano y comercialización que suman unos U$S 190 millones, en este ciclo, equivalentes a 1,8% del Producto Bruto Interno (PBI). De cada U$s 100 de soja exportada unos U$S 80 corresponden a valor agregado local, principalmente por insumos, servicios y arrendamiento de campos, y el resto a importados.

Atendiendo a un mayor volumen de granos en la plaza uruguaya en ese sector, consideraron que además de la incidencia favorable en la demanda de servicios hubo un incremento en la mano de obra involucrada en las labores realizadas en las chacras, pero también en los empleos de las empresas de los diferentes eslabones agrícolas.

Más costos 
En ese sentido, este año entró en vigencia un protocolo fitosanitario que se exporta a China, siendo este el principal destino de ese grano. Para cumplir con los requisítos estipulados en el documento, que firmó en octubre de 2016 el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, con las autoridades sanitarias chinas, los productores asumieron un costo adicional para la limpieza de la soja que salió de los campos, previo al ingreso a los barcos con destino a los puertos chinos. Los agricultores tuvieron un costo total de U$S 58 millones en gastos de limpieza de los granos para dejarlos libres de plagas cuarentenarias y enfermedades, de acuerdo a estudios de la Asociación Agropecuaria de Dolores.

Respecto al impacto que tiene la cadena de oleaginosos en la generación de empleos directos e indirectos, la firma consultora calculó que hay 12.000 puestos de trabajo vinculados a esa actividad.

En el trabajo de consultoría presentado por la MTO, se calcularon los costos en detalle para la próxima zafra de soja. Entre los que debe pagar el productor después de la cosecha figuran el secado del grano con U$S 5 por héctarea, el flete en U$S 75 y los vinculados a la calidad del producto en U$S 17, que en conjunto representan una baja de 20% en comparación al año pasado. Respecto a los costos en la chacra, la estimación llegó a U$S 445, lo que representa un monto similar a la zafra anterior.  

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