Comunicados de prensa

El dólar sigue bajando: ¿Cuán fuerte es la caída en relación a lo que se observa en el resto del mundo?

23/08/2016

Como ustedes saben, el dólar viene cayendo en forma más o menos sostenida desde hace ocho semanas. Ese comportamiento del dólar ha motivado la intervención del Banco Central en el mercado, con compras de divisas que ya suman US$ 8o millones en lo que va de agosto.

Emiliano (EC): ¿Qué está pasando con la competitividad de nuestro país? ¿El dólar cae en Uruguay lo mismo que en otros mercados? ¿Toda la región está igual de cara cuando sus precios se miden en dólares? En los próximos minutos, les proponemos conversarlo con el economista Javier Glejberman, de la consultora Deloitte.

Romina Andrioli (RA): Javier, te propongo comenzar por las compras de dólares que está haciendo el Banco Central y que recién mencionaba Emiliano. ¿Cuán relevantes son esas compras en el mercado?

Javier Glejberman (JG): Como decía Emiliano, las compras totalizan unos US$ 80 millones en lo que va de este mes, pero vienen creciendo… Las compras que se hicieron en la primera semana de agosto sumaron sólo US$ 4 millones, pero la semana siguiente el Banco Central compró US$ 28 millones y la semana pasada casi US$ 50 millones.

La compra de reservas es “pequeña” si la miramos en relación a los montos que se vendieron cuando el dólar subía fuertemente y el Banco Central intervino para moderar esa suba… De hecho, entre ventas spot, cancelación de letras con dólares y ventas forward, el Banco Central vendió más de US$ 4.000 millones entre abril de 2015 y julio de este año.

Sin embargo, no son montos para nada despreciables los que estamos viendo en las compras… Si miramos lo que sucedió entre mediados de 2012 y mediados de 2013, que es un período en el que el dólar también caía y el Banco Central intervenía para frenar esa caída, el promedio mensual de compras era justamente US$ 80 millones… El mismo monto que ahora.

Pero por otro lado y más allá del monto, la intervención del Banco Central tiene valor “simbólico”, porque le está señalizando al mercado que el Banco Central quiere ponerle un piso al valor del dólar…

RA  –  Pero el dólar, sin embargo, sigue bajando…

JG –  Sí, es cierto… Lo que pasa es que también está incidiendo el contexto internacional, porque en los últimos meses se ha ido consolidando la idea de que las tasas de interés en Estados Unidos van a permanecer en niveles muy bajos por un tiempo muy prolongado… Y en este escenario, el dólar ha dejado de fortalecerse como lo venía haciendo desde mediados de 2014.

Además, en un mundo en el que se espera que siga habiendo mucha liquidez en dólares, con tasas de interés internacionales muy bajas (o incluso negativas) en las economías desarrolladas, los países emergentes se han vuelto nuevamente un destino atractivo para invertir. Eso hace que las monedas de esos países se aprecien con más intensidad… De hecho, son muy pocas las economías emergentes que no tuvieron una apreciación de la moneda en lo que va de este año.

RA  – Es interesante lo que decís, porque ustedes siempre hacen hincapié en que Uruguay precisa un tipo de cambio más alto para recomponer su competitividad… Pero si el dólar también cae en otros mercados, esta apreciación de la moneda que estamos viendo en Uruguay no necesariamente es demasiado perjudicial, ¿verdad?

JG  –  Claro… El hecho de que a nivel mundial se haya revertido el fortalecimiento del dólar quita algo de presión a esa necesidad de que el tipo de cambio siga subiendo en Uruguay.

Pero no hay que olvidarse tampoco del punto de partida… Los precios y costos de Uruguay están muy caros cuando se miden en dólares y tenemos alta inflación, con lo cual el hecho de que el tipo de cambio nominal se comporte en línea con lo que sucede en otros países igual nos deja en una situación complicada.

RA  –  ¿Se está moviendo en línea con lo que sucede en otros países? ¿Podemos mencionar algunas cifras para poner la variación del dólar en Uruguay en esa perspectiva?

JG  –  Sí, por supuesto. Si comparamos la cotización actual con el cierre del año pasado, la caída del dólar en Uruguay está “a mitad de tabla”, no es demasiado destacada.

Ahora, si miramos la evolución en los últimos treinta días, la apreciación de nuestra moneda es bastante importante. De hecho, entre los países sudamericanos, la caída del tipo de cambio que vimos en _Uruguay (de casi 5%) es la más fuerte. En la región todos los países han tenido variaciones más acotadas. Por ejemplo, en Brasil el tipo de cambio cayó menos de 2%… En Colombia 2,5% y en Paraguay 1%… En Chile se ha visto incluso una suba pequeña del dólar en el último mes.

Y, además, reitero que el punto de partida es bastante distinto.

RA  –  ¿A qué te referís exactamente, Javier?

JG  –  Me refiero a que muchos de estos países tuvieron en los últimos años un ajuste cambiario bastante más fuerte… Con lo cual ahora el tipo de cambio cae, pero desde niveles bastante más altos en una perspectiva histórica.

El caso de Brasil es quizás el más ilustrativo, aunque allí también podría argumentarse que hay factores políticos muy locales que incidieron en la evolución de la moneda en uno y otro sentido… Pero la conclusión de que Uruguay había corregido “poco” sus costos en dólares se mantiene incluso cuando comparamos con otras referencias regionales como Colombia, Paraguay o Perú.

De hecho, si medimos el tipo de cambio real contra Estados Unidos y miramos su promedio de los últimos cuarenta años aproximadamente, Uruguay tiene un desequilibrio de casi 30%, no mucho más chico que el que tenía tres años atrás. Por el contrario, ni en Brasil, ni Paraguay, ni en Chile, ni en Colombia ni en Perú estamos viendo ahora desvíos de más de 10% cuando comparamos con un promedio histórico parecido.

RA –  Javier, no mencionaste a Argentina… ¿Cómo está en esa medición de desequilibrio cambiario?

JG  –  Junto con Uruguay, es el otro país que destaca por estar particularmente caro en dólares… Y eso es un problema, porque son dos países con tasas de interés relativamente altas, porque sus bancos centrales están tratando de combatir niveles de inflación mayores a los deseados…

Entones, si el mercado prevé que no va a haber una variación muy grande del tipo de cambio en los próximos meses, esas tasas de interés altas en pesos generan expectativas de rendimientos también muy importantes medidos en dólares… Eso alienta flujos de inversión del exterior, que a su vez retroalimentan la apreciación de las monedas.

RA  –  ¿En estas condiciones, entonces, es razonable esperar que el tipo de cambio se mantenga relativamente bajo en Uruguay?

JG  –  Como hemos mencionado muchas veces en este espacio, nuestro pronóstico hasta ahora venía siendo de aumento del tipo de cambio, porque entendíamos que Uruguay había ido quedando caro en dólares. Eso, junto con una situación de estancamiento económico y desmejora de los fundamentos de la economía debería justificar que el dólar subiera en nuestro país.

Dicho esto, también hay que marcar que ese proceso puede demorar… Si se mantiene este contexto internacional y si continúa esta intensidad que estamos viendo en los flujos de capitales hacia países emergentes como el nuestro, perfectamente puede darse que la cotización del dólar se mantenga relativamente baja… Un escenario como ese puede ser positivo para la inflación y para varios sectores de la economía, pero por lo que decía antes no hay que perder de vista que supone riesgos para la competitividad y para la dinámica exportadora y podría llevar a un desempeño más negativo de la actividad económica en general.

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