Comunicados de prensa

El nivel educativo y la inserción en el mercado laboral

Nota en En Perspectiva a Javier Glejberman

26/04/2016

A fines del mes pasado el Instituto Nacional de Estadística divulgó los microdatos de la Encuesta Continua de Hogares de 2015. Esa fuente de información es muy valiosa para los profesionales de ciencias sociales y hacedores de política, ya que da información muy detallada de muchos aspectos de la vida de los uruguayos.

Emiliano Cotelo (EC): Los temas que se tratan son muy variados, pero en esta oportunidad nos pareció interesante abordar dos temas importantes para nuestro país: educación y trabajo. ¿Cuál es la relación entre estas dos dimensiones? Por ejemplo, ¿cuán diferente es el desempleo según el nivel educativo? ¿Hay una brecha de ingresos importantes en función de los años de estudio? De esto conversaremos con el economista Javier Glejberman, de la consultora Deloitte.

Para empezar Javier, quizás vale la pena contarles a los oyentes en qué consiste la Encuesta Continua de Hogares que vamos a analizar.

Javier Glejberman (JG): La Encuesta Continua de Hogares está a cargo del Instituto Nacional de Estadística y es un relevamiento que se realiza todos los meses a una cantidad determinada de hogares… Por ejemplo, de esta encuesta surge la información sobre el mercado de trabajo o los ingresos de la población que luego el INE publica mensualmente, pero también se relevan otras dimensiones que hacen a la realidad de los hogares y las personas en Uruguay. Los microdatos que se dieron a conocer hace algunos días no son más que un detalle de las respuestas individuales, obviamente preservando el anonimato de cada persona que contesta.

Como en la mayor parte de las encuestas, la cantidad de encuestados es relativamente pequeña respecto a toda la población, pero la muestra está construida de manera que en base a las respuestas de los encuestados podemos inferir datos para la población en su conjunto. A la vez, al disponer de la base de datos completa se pueden hacer análisis bastante detallados e indagar relaciones entre distintas variables.

EC:  –  Y yendo al tema que nos ocupa hoy, ¿qué datos se relevan en temas de educación? ¿Se puede ver, por ejemplo, el nivel educativo de la población?

JG:  –  Sí, se puede… Aunque aquí hay un factor clave a considerar que es la edad de las personas, porque obviamente uno no esperaría, por ejemplo, que un joven de 20 años tenga un nivel terciario terminado, por lo cual para analizar este tema tenemos que hacer ciertos cortes de edad… Por ejemplo, podemos mirar la situación para las personas de 30 años o más… Es un umbral arbitrario, pero es razonable pensar que a esa edad la gran mayoría de las personas están muy avanzadas en su trayectoria educativa.

Si nos concentramos en ese grupo, el panorama general es de una población con un nivel educativo bastante bajo. Para ponerlo en números, de aproximadamente dos millones de uruguayos con más de 30 años, las cifras de 2015 nos muestran que uno de cada tres (es decir un 33%) tiene como máximo nivel educativo primaria completa… Y otro 25% de personas tiene como máximo secundaria incompleta. Eso supone que hay cerca de un millón doscientas mil personas que ni siquiera tienen liceo completo.

EC:  –  ¿Y cuál es la situación de los más jóvenes? Te lo pregunto porque son quienes están empezando a insertarse en el mercado de trabajo…

JG:  –  Bueno, los datos no son demasiado favorables en este sentido, porque buena parte de los jóvenes no está asistiendo a la enseñanza media. De hecho, la proporción de los jóvenes de entre 14 y 20 años que asiste a un centro de enseñanza media es inferior al 60%.

Es cierto que dentro del 40% restante que no asiste a la enseñanza media están los jóvenes que no asisten pero por haber completado el nivel… De todas maneras, esa proporción es más bien baja, del orden de 10% del total.

Por otro lado, hay una proporción de menos de 10% de jóvenes que nunca asistieron a un instituto de enseñanza media… Y, por último, están los que asistieron en algún momento pero que por algún motivo abandonaron la educación media… Esa proporción es de algo más del 20% de los jóvenes de entre 14 y 20 años de edad.

EC:  –  ¿Y hay algún indicio de por qué los jóvenes abandonan el sistema educativo?

JG:  –  Sí, hay una pregunta que está referida justamente a eso. Es claro que no hay un único factor detrás de la deserción educativa, pero cuando se pregunta respecto a cuál es el principal motivo de abandono, la gran mayoría de los jóvenes contestaron que no tenían interés en lo que aprendían. De hecho, aproximadamente un 60% de los jóvenes que abandonaron la educación media señalaron como principal razón de su deserción la falta de interés.

El segundo motivo en importancia, con una proporción de alrededor de 10% de las respuestas, fue que comenzaron a trabajar y hay otros motivos variados. Ahora, es interesante destacar que una parte muy pequeña (menos de 5%) de los que dejaron la educación media dijeron haberlo hecho por motivos económicos.

EC:  –  Javier, yendo a otro punto. ¿Cómo impactan las diferencias de educación alcanzada en la inserción de las personas en el mercado de trabajo? ¿Hay menos desempleo en la población más educada?

JG:  –  En términos generales existe un vínculo entre nivel educativo y la inserción en el mercado laboral. Si nos vamos a los extremos, las personas que tienen nivel terciario completo, sea universitario o no, tienen una tasa de desempleo muy baja, de sólo 2%. Teniendo en cuenta que siempre hay personas que están cambiando de trabajo, es una cifra mínima. Para tener una referencia, recordemos que el año pasado la tasa de desempleo promedio del total del país fue de 7,5%… Y las personas que completaron alguna carrera técnica (aunque no universitaria) también tienen tasas de desempleo relativamente bajas, de aproximadamente 5%.

EC:  –  Y en el otro extremo, ¿qué pasa con los que tienen un nivel educativo más bajo?

JG:  –  Como cabe esperar, tienen en promedio una peor inserción en el mercado de trabajo que se refleja en tasas de desempleo más altas. De hecho, las personas que tienen educación media incompleta como máximo nivel educativo presentan un desempleo medio de más de 10% en 2015.

De todas maneras, la relación entre educación y desempleo no es tan lineal. Hay grupos de personas que tienen un nivel educativo medio o alto, pero que presentan igualmente una tasa de desempleo levemente superior al del promedio de la población. El caso más claro es el de la población con nivel terciario incompleto, que en 2015 tuvo un desempleo de algo más de 8%. En este caso, en donde están los estudiantes universitarios, probablemente ocurre que el trabajador es algo más selectivo a la hora de tomar un empleo y se resiste por ejemplo a tomar un trabajo de mala calidad o que esté desvinculado de lo que estudia o que le impida avanzar con su carrera.

EC:  –  Javier, yendo justamente al tema de la calidad del empleo, ¿qué muestran los datos en esa perspectiva?

JG:  –  A ver, no hay solo un indicador para mirar… Pero un punto importante es si los empleos son formales o no, es decir, si los trabajadores realizan aportes de seguridad social y si además tributan por el total de sus ingresos… Respecto a esto, los datos muestran de forma realmente clara que los problemas de informalidad se concentran en los trabajadores con pocos años de educación. Por ejemplo, para los trabajadores que solamente han completado la escuela, el peso de los empleos informales es de más de 40%, mientras que para los universitarios es de menos de 5%.

EC:  –  Javier, para ir terminando, ¿qué tan marcadas son las diferencias en los ingresos según el nivel educativo alcanzado?

JG:  –  Las diferencias de ingresos son bien claras… Tengamos en cuenta que de acuerdo a estos microdatos de 2015 el promedio de ingresos líquidos por trabajo fue de unos $ 25.000 por mes. Ahora, aquellas personas que tienen universidad completa o mayor nivel educativo tienen en promedio ingresos líquidos mensuales por trabajo de alrededor de $ 56.000… Estamos hablando de una cifra de más del doble que el promedio país.

En cambio, las personas que tienen como máximo nivel educativo primaria o incluso no la terminaron perciben en promedio ingresos mensuales que rondan los $ 15.000 líquidos… Es posible que haya otros factores explicativos detrás de estas diferencias, pero en definitiva a la luz de todos los resultados que hemos ido comentando, los números parecen mostrar de manera bastante contundente que la población más educada presenta menores niveles de desempleo y accede a empleos de mayor calidad, es decir formales y con mejores salarios.

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