Comunicados de prensa

Inflación volvió a subir en marzo y alcanzó 10,6 % en los últimos 12 meses

Entrevista en En Perspectiva a Florencia Carriquiry

En el día de ayer el Instituto Nacional de Estadística informó que en marzo el Índice de Precios del Consumo subió 1,04%, haciendo que la medición anual de inflación volviera a subir, alcanzando a 10,6% el mes pasado, nuevamente en los 2 dígitos.

Emiliano Cotelo (EC): Para analizar estas cifras y discutir las perspectivas para los próximos meses, conversamos con la economista Florencia Carriquiry, de la consultora Deloitte.

Florencia, las cifras de marzo confirmaron que la inflación, que ya había superado el 10% en febrero, siguió subiendo en marzo… ¿Qué lectura hicieron de este dato que se conoció ayer?

Florencia Carriquiry (FC): A ver. Como discutíamos el mes pasado, cuando se conoció que por primera vez desde 2004 volvíamos a tener una inflación de dos dígitos, las circunstancias actuales hacían difícil que la inflación bajara muy significativamente este año. Nuestros pronósticos para este mes apuntaban justamente a que la inflación en términos de 12 meses siguiera subiendo… El registro concreto de marzo de 1,04% fue apenas superior a lo que teníamos proyectado (que era de una inflación de 0,9% en el mes) pero eso esencialmente obedeció a que volvimos a ver un alza importante de los precios de las frutas y verduras (que subieron 3% por tercer mes consecutivo). En lo sustancial, por lo tanto, las cifras estuvieron muy en línea con lo que estábamos esperando y siguen confirmando que las presiones de precios son realmente muy firmes.

EC – Ahora, Florencia, el hecho de que el dólar dejó de subir en marzo y está bajando en las últimas jornadas, ¿no supone cierto alivio sobre los precios de los bienes importados y aquellos que se fijan a partir de referencias internacionales?

FC – A ver…todo lo demás igual, sí podríamos decir que este menor ritmo de incremento del dólar de las últimas semanas supone cierto alivio (transitorio) sobre el componente transable de la canasta… pero estas últimas cifras nos muestran que incluso cuando el dólar se frenó en marzo (aumentó sólo 1,4% en el promedio del mes), la inflación siguió subiendo… Más allá del efecto de las frutas y verduras que mencionaba recién, nuestra medición de inflación subyacente (que no contempla ni los precios de las frutas y verduras ni los precios administrados) fue de 1% el mes pasado y alcanzó a 10,9% en los últimos doce meses. Y al interior de la canasta, estamos viendo subas de precios muy persistentes y generalizadas tanto a nivel del componente transable de la canasta (el más directamente vinculado al dólar), en dónde la inflación en los últimos doce meses está en 10,2%, como a nivel de los precios no transables, en los que la inflación anual sigue por encima de 11%.

Más aún, en los últimos doce meses a marzo, más del 60% de los rubros que componen la canasta del IPC acumula un suba de precios de más de 10%.

Todo eso a nuestro juicio refleja que la suba del dólar no es lo único que ha estado detrás del alza de la inflación del último año… también estamos viendo presiones firmes sobre los precios desde el lado de los costos domésticos, con salarios que en los últimos meses, en la medida en que han ido cerrando los nuevos acuerdos de los convenios vencidos en junio, están nuevamente marcando incrementos nominales de más de 11% en términos interanuales y, a eso se suma que estamos viendo mayores ajustes de tarifas este año.

EC –  Está claro el diagnóstico, entonces. Mirando para adelante, ¿Cuáles son sus pronósticos de inflación para los próximos meses? ¿Puede seguir subiendo la inflación? ¿Podrá volver a bajar de los dos dígitos?

FC  –  Cómo decía hace algunos minutos, nosotros en las condiciones actuales vemos poco espacio para que la inflación ceda de forma muy significativa. Ahora, cómo comentaba Tamara el mes pasado en este espacio, el hecho de que la inflación haya superado el 10% no necesariamente significa que seguirá subiendo en forma permanente. Podría incluso volver a bajar a niveles inferiores a 10% en alguna de las próximas mediciones sin que ello cambie nuestro diagnóstico de precios.

Ahora, sí es cierto que el 10% era un umbral relevante porque en los últimos años se fue transformando en la principal “ancla” de las expectativas, con lo cual será clave ver cuál pasa a ser la nueva referencia que los agentes en el mercado comiencen a visualizar como “techo” para la inflación…

Nuestros modelos, que no contemplan explícitamente un rol para las expectativas, están arrojando por el momento un pronóstico de inflación en torno de 10,5% este año.

EC – ¿Qué supuestos están detrás de esos pronósticos, Florencia? Te pregunto en particular en relación al dólar o a los precios administrados, que sabemos son elementos claves en la evolución del IPC.

FC – Naturalmente hay varios supuestos detrás de esa proyección. Por un lado y más allá de que estamos en semanas de debilitamiento del dólar en el mundo, nosotros seguimos pensando que en los próximos meses (y años) el dólar va a mantenerse como una moneda fuerte a nivel mundial y en nuestro país deberíamos seguir viendo una tendencia de suba del tipo de cambio… con momentos de pausa como en estas últimas jornadas, pero subiendo a razón de 10%-15% por año… Uruguay sigue estando caro en dólares y la actividad económica ya no está creciendo prácticamente, con lo cual es imperativo que sigamos corrigiendo nuestros precios relativos.

Y, por otro lado, en relación a los precios administrados, este año ha quedado bastante claro que el gobierno ya no tiene espacio para contener las tarifas y demás precios regulados, como lo hizo durante años previos. La situación fiscal no deja ningún margen en ese sentido y ya hemos visto en los últimos  meses ajustes importantes en varias tarifas y en estas últimas horas hubo nuevos ajustes a nivel del taxi, de los peajes y trascendió que se podría estudiar un nuevo aumento de los boletos este año.

En definitiva, Emiliano, desde nuestra perspectiva y como hemos discutido varias veces, en el escenario económico actual la política económica tiene muchas restricciones y ante tensiones de objetivos cada vez más intensas nos parece difícil que la inflación ceda de forma muy relevante en el corto plazo.

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