Comunicados de prensa

La Reserva Federal mantuvo sin cambios la tasa de referencia

Nota en En Perspectiva a Tamara Schandy

Entre martes y miércoles de esta semana se desarrolló una nueva reunión de la Reserva Federal de EEUU. Tal como era esperado, la Fed decidió mantener la tasa de referencia sin cambios, en el rango de 0,25 %-0,50 % en que está desde diciembre de 2015.

EMILIANO COTELO (EC) —La prensa especializada destacaba ayer que donde sí hubo cambios, fue en las señales respecto al ritmo de suba que tendrá la tasa de referencia en los próximos años, con la Reserva Federal sugiriendo ahora un ritmo de aumento aún más lento de lo que marcaba algunos meses atrás… ¿Cuáles son las perspectiva entonces en relación a la suba de las tasas de interés en Estados Unidos? ¿Qué implicancias tiene esta variable para el contexto económico internacional y para nuestro país en particular? Para conversar de esto estamos en diálogo con la economista Tamara Schandy, de la consultora Deloitte.

Tamara, recién adelantaba que la Reserva Federal decidió mantener la tasa en el rango de 0,25 %-0,5 % en esta reunión de marzo… ¿En esto no hubo sorpresas, verdad?

TAMARA SCHANDY (TS) —No. Hay que recordar que cuando la Fed hizo el primer ajuste de la tasa de referencia, al cierre del año pasado, en general se aguardaba que en 2016 íbamos a ver varios aumentos de la tasa de interés, pero esto fue cambiando a inicios de este año y ya desde hace varias semanas el mercado y los analistas en general venían descontando que no íbamos a ver suba de tasas en esta reunión de marzo.

EC —¿Por qué el cambio de expectativas? ¿Qué factores juegan en las decisiones de la Fed a la hora de ajustar su tasa de referencia?

TS —Bueno, son muchos los factores. En primer lugar, la propia salud de la economía de EEUU. Las últimas cifras siguen marcado un crecimiento firme de la actividad económica y del empleo en EEUU, con una expansión sostenida (aunque a tasas moderadas) del consumo privado… De todos modos, la Fed destacó en el comunicado un peor desempeño de las exportaciones y la inversión. Recordemos que subir las tasas tiende a apreciar el dólar y a hacer a Estados Unidos más caro frente al resto del mundo. Si hay señales de que la actividad se está resintiendo en el sector exportador, entonces allí hay una razón para ir despacio con las tasas.

La otra variable central para las decisiones de política monetaria es la inflación. La inflación se mantiene muy por debajo del objetivo de 2 % que tiene la Fed, sobre todo por la baja fuerte de los precios de la energía. Por lo tanto, desde este frente tampoco hay “urgencia” para mover tasas, aunque los indicadores de inflación subyacente han venido mostrando una suba relevante en los últimos meses y están por encima de 2 % anual actualmente.

Luego está el contexto internacional. El mandato de la Fed es velar por EEUU y no por el mundo, pero obviamente las condiciones externas también están incidiendo en el timing de los movimientos de la Fed.

EC —¿Lo dices por el comienzo “turbulento” que tuvimos en los mercados financieros internacionales?

TS —Exactamente. Ahora revirtió un poco, pero fue un inicio de año bastante malo, inesperadamente malo, con caída fuertes de las bolsas y un fortalecimiento muy marcado del dólar en todo el mundo. En ese marco de más nerviosismo, con temores cada vez más importantes en relación a la economía china y a las economías emergentes en general, el mismo crecimiento de la economía estadounidense puede debilitarse. De hecho, en el comunicado tras esta última reunión de marzo, la Reserva Federal presentó nuevas proyecciones de crecimiento de la economía de EEUU, que son levemente menores a las que manejaba tres meses atrás. Para 2016, en particular, la Fed está esperando ahora a una expansión de 2,2 %, cuando proyectaba un crecimiento de 2,4 % en diciembre. Y al mismo tiempo la Fed corrigió también las proyecciones de precios, esperando ahora una inflación de 1,2 %, esencialmente por los efectos de la caída del precio del petróleo.

EC —¿Y entonces qué podemos esperar hacia adelante? Uno de los elementos que destacó la prensa especializada tras la reunión es que los miembros de la Fed están corrigiendo a la baja las expectativas de tasas para los próximos años, señalizando ahora un ritmo de aumento más lento aún. ¿Cómo vieron este punto?

TS —Efectivamente las señales en torno al ritmo de aumento de tasas se corrigieron sensiblemente a la baja. Recordemos que cada tres meses la Fed realiza un relevamiento entre sus miembros en el cual se les consulta cuál entienden es la tasa de interés adecuada para el cierre de cada uno de los próximos tres años y cuál sería una referencia razonable para el largo plazo… Publicar ese relevamiento es una forma de guiar al mercado y a los agentes de cómo puede ser el futuro, y por tanto una forma de incidir sobre las expectativas.

En esta reunión se publicó un nuevo set de información que, como decías recién, señaliza para el futuro tasas más bajas de lo que preveía algunos meses atrás… La mediana de este relevamiento apunta a valores de la tasa de referencia de 0,9 % a fines de este año y de 1,9 % a fines de 2017, cuando sólo tres meses atrás (en la reunión de diciembre) esta mediana estaba en 1,4 % para fines de 2016 y 2,4 % para fines de 2017.

Con lo cual, hoy la Fed está apuntando a una suba de apenas 0,5 % en el transcurso de este año, cuando en diciembre señalizaba un incremento de 1 % en el transcurso de 2016. En definitiva, tenemos a una Fed que seguiría subiendo las tasas en los próximos años, pero a un ritmo realmente muy lento.

EC —Tamara, para terminar, ¿qué implica para Uruguay esta postura de la Reserva Federal?

TS —Las perspectivas de tasas en Estados Unidos son relevantes para nuestro país por varios motivos. Por un lado, porque la referencia de la Fed es clave para la conformación de toda la curva de tasas en dólares. Y como hemos conversado otras veces, esa curva de tasas de Estados Unidos es una primera referencia de costo de financiamiento del gobierno y de las empresas uruguayas.

Por otro lado, la perspectiva de aumento de las tasas de interés en Estados Unidos es uno de los elementos del contexto internacional que ha estado operando sobre la tendencia de fortalecimiento del dólar…

EC —Entonces, que la Fed esté señalizando un ritmo de aumento de tasas más lento ¿puede quitar presión sobre el valor del dólar?

TS —Podría ser. De hecho, hemos estado viendo en las últimas semanas cierta baja del dólar en varias referencias relevantes, aunque eso también se ha dado en un marco de más tranquilidad en los mercados financieros (menos pánico), que se ha reflejado en una significativa suba de las acciones en todo el mundo y en cierto repunte incluso del precio del petróleo.

Ahora, de todos modos, no debemos olvidarnos que más allá de lo que suceda con las tasas de interés, hay otros factores que presionan al alza sobre la cotización del dólar en el mundo y en nuestro país en particular.

EC —¿A qué factores te estás refiriendo concretamente?

TS —Me refiero a que, a nivel mundial, incluso pese a la revisión a la baja de las proyecciones, la economía norteamericana va a seguir creciendo a un ritmo razonable, mejor que el que muestran las demás economías desarrolladas e incluso que varias economías emergentes… Tampoco debemos olvidar que otros bancos centrales están en modo decididamente expansivo, con lo cual aunque la Fed vaya lento, igual va en la dirección contraria de éstos (típicamente va en contra de cómo se están moviendo el Banco Central Europeo y el Banco de Japón). Eso también incide en las perspectivas…

Y a su vez, desde la perspectiva de nuestro país, no podemos perder de vista que aun cuando el tipo de cambio ha venido subiendo significativamente, Uruguay está todavía relativamente caro frente a varios países relevantes (en particular frente a Brasil, que nosotros entendemos es una referencia clave) y tenemos una inflación muy elevada, en 10 % actualmente… Con lo cual si el tipo de cambio no sube, nos encarecemos muy rápidamente frente al resto del mundo…

Con todos estos elementos tendemos a pensar que más allá de la decisión de la Fed, en los próximos años seguiremos viendo un dólar relativamente fuerte en el mundo… Y aún si hay una moderación a nivel externo, en el frente doméstico tenemos varias razones para pensar que el dólar debe seguir manteniendo una tendencia al alza en Uruguay.

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