Comunicados de prensa

La Reserva Federal mantuvo sin cambios su política monetaria:  análisis y perspectivas

Nota a Leonardo Mangado en En Perspectiva

22/09/2016

Ayer se desarrolló una nueva reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos. Como ustedes saben, estas son siempre instancias importantes para los mercados, porque allí se deciden los lineamientos de política monetaria de Estados Unidos, y eso puede tener impactos en las bolsas, en la cotización del dólar y en la evolución de las tasas de interés en el resto del mundo.

Además, la de ayer fue una reunión que los analistas siguieron con bastante atención porque en las últimas semanas había empezado a verse como un poco más probable la posibilidad de que la Reserva Federal aumentara las tasas de interés, cosa que finalmente no hizo. ¿Cuáles fueron las primeras reacciones de los mercados? ¿Cómo están planteadas las perspectivas para los próximos meses? Les proponemos conversarlo a continuación con el economista Leonardo Mangado, de la consultora Deloitte.

Romina Andrioli (RA): Leonardo, comencemos por repasar lo que ocurrió en esta reunión… ¿Qué lectura hacen de la decisión de la Fed de mantener la tasa de interés sin cambios en un rango de 0,25% a 0,50%?

Leonardo Mangado (LM): Esta decisión vuelve a confirmar que la Fed no tiene apuro en avanzar en el proceso de “normalización” monetaria que viene anticipando, en su discurso, desde hace varios años.

Recordemos que fue en mayo de 2013 que Bernanke habló por primera vez de terminar con el llamado Quantititave Easing (que no es otra cosa que la expansión de la cantidad de dinero a través de la compra de activos por parte de la Fed). Después siguió el anuncio de que las tasas de interés iban a empezar a subir, pero en los hechos hasta ahora sólo hubo un incremento, que fue en diciembre de 2015.

En aquel momento (diciembre del año pasado) la Fed le dijo al mercado que veía la tasa de interés en torno de 1,4% al cierre de este año 2016, lo cual equivalía a decir que habría cuatro subas de cuarto punto en el año. Estamos en setiembre y aun no se ha concretado ninguna…

RA – ¿Pero en las últimas semanas no había cierta expectativa de que en esta reunión podía haber novedades?

LM –  Sí. Si uno mira los contratos a futuro sobre la tasa de la Fed, la probabilidad implícita de un ajuste en setiembre había venido subiendo. También habían subido otras tasas en dólares en el mercado, lo cual era consistente con cierta expectativa de ajuste en la tasa de política monetaria. Esa expectativa tenía como puntos de apoyo claves el hecho de que había habido declaraciones de algunos miembros de la Fed a favor de un movimiento más o menos inmediato y el hecho de que los indicadores del mercado de trabajo (más allá de algún dato flojo), generalmente venían mostrando buenos números. El desempleo, concretamente, está debajo de 5%. La creación de empleo viene siendo del orden de 200.000 puestos de trabajo por mes, y en varias ocasiones ha superado los pronósticos de analistas.

Ahora… Dicho todo eso, hay que subrayar también que la probabilidad de suba de tasas venía creciendo, pero seguía siendo bastante baja en términos absolutos. De hecho, la probabilidad implícita en los futuros era de menos de 20% al día de ayer… Y en términos generales la curva para plazos más largos indica que los mercados están bastante confiados en que la Fed va a ir muy pero muy lento en este proceso.

RA – Decías antes que el mercado de trabajo estaba mostrando buenos indicadores. También recuerdo que en otras oportunidades hemos hablado de que la economía de Estados Unidos viene teniendo un desempeño mejor que el de otras economías centrales. ¿Cuáles son las razones que esgrimió la Fed para mantener las tasas de interés en esta oportunidad?

LM – El comunicado de la Fed no fue demasiado preciso… De hecho, se señaló que la actividad económica ha ganado dinamismo en los últimos meses y se hace una valoración positiva del mercado de trabajo. El elemento más importante que apoya la postergación de suba de tasas es que la inflación anual está en torno de 1%, bastante por debajo del objetivo de 2% que tiene la Fed. Un panorama como este no da demasiada “urgencia” para subir las tasas, sobre todo si la Fed no está convencida de que la recuperación económica es suficientemente sólida.

Hay que tener en cuenta que, más allá de lo que se explicitó, también está el tema de que el mundo parece estar yendo a un terreno bastante desconocido, de tasas negativas en varios países desarrollados. Hay quienes sostienen que Estados Unidos enfrenta un riesgo de estantacamiento y deflación por un período largo… y hay economistas de renombre sosteniendo que desde esa perspectiva subir la tasa ahora sería asumir un riesgo grande para la economía (al menos un riesgo más serio que la posibilidad de tener un poco más de inflación, si es que esa fuera la consecuencia de “demorar mucho” en subir la tasa).

La verdad es que hay un debate grande en la profesión económica en este momento… y hay argumentos válidos en uno y otro sentido.

RA – ¿Qué podemos esperar entonces para los próximos meses?

LM – Para responder esa pregunta una posibilidad es ver qué están diciendo los propios miembros de la Fed. La Reserva Federal hace una encuesta a los miembros respecto a cuál es la tasa que esperan para cada momento del tiempo… En esta instancia la mediana de esa encuesta cayó y apunta a valores de la tasa de referencia de 0,6% para fines de 2016 y de 1,1% para el cierre del año que viene. Esto quiere decir que la mediana indica a lo sumo una suba en diciembre y dos subas más en 2017.

Otra posibilidad es ver qué está pasando en los mercados con los futuros de las tasas y en este sentido los datos de ayer sugieren subas aún más graduales. Los futuros sobre las tasas de la Fed se sitúan en 0,5% para el cierre de este año (lo que implica que no habría subas de tasas este año) y una mínima suba en 2017, hasta 0,7% en diciembre.

En síntesis, reunión tras reunión la Fed viene señalizando una trayectoria cada vez más lenta de suba de tasas… pero igual los mercados no le creen a esos aumentos y consideran que la Fed va a ir todavía más despacio. Si vemos la curva de futuros hoy, tiene implícita una tasa inferior a 1% para un plazo tan largo como diciembre de 2018.

RA – ¿Cuál fue la reacción de los mercados ante la definición de ayer?

LM – En general los mercados “festejaron”, por así decirlo, la decisión. Es claro que las variables financieras son muy volátiles y estas variaciones pueden revertirse rápidamente, pero la reacción inicial que se vio fue un aumento de las principales bolsas. Por ejemplo, los índices Standard & Poor’s o Dow Jones subieron 1% tras conocerse la noticia. También hubo cierto debilitamiento del dólar a nivel mundial y los rendimientos de los bonos de Estados Unidos cayeron.

RA – ¿Qué reflexiones se pueden extraer para Uruguay? Me imagino que es favorable que la Fed se vaya confirmando en un camino de mucha gradualidad…

LM – Sí, es un hecho favorable para nuestro país, porque abre oportunidades en varios frentes. Un primer tema importante es que con incrementos muy graduales de las tasas en Estados Unidos hay más chances de que veamos un dólar que no se fortalece mucho en los próximos años a nivel mundial. Eso para nuestro país significa la posibilidad de recuperar competitividad con subas no tan significativas del tipo de cambio nominal, y por lo tanto, con menores presiones de inflación.

Por otra parte, la perspectiva de tasas bajas en el mundo desarrollado puede implicar una redinamización de los flujos de inversión extranjera directa y un contexto propicio para financiar proyectos en los sectores en los que se requieren mayores niveles de inversión en Uruguay (por ejemplo, infraestructura). Y por último, Uruguay seguirá encontrando abundante financiamiento para el sector público, lo cual nos deja más tiempo para corregir los desequilibrios que tenemos en el frente fiscal.

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