Comunicados de prensa

¿Puede la industria de los seguros transformarse en la era digital?

Artículo realizado por Fernando Oliva publicado en revista másSeguros

La respuesta es obvia, claro que sí, a pesar de ser una industria que tiene una particularidad quizá única: vender el mismo producto desde sus orígenes hace siglos. Sin embargo, podemos observar que muchas cosas están cambiando en la industria aseguradora a nivel mundial y de las cuales en Uruguay no estamos exentos o no lo estaremos en el futuro cercano.

Las empresas aseguradoras buscan acercarse cada vez más al cliente final y los nuevos recursos digitales, que emergen constantemente, resultan un medio atractivo y beneficioso para esto. Las aseguradoras encuentran en el canal digital también un medio para agilizar sus tareas, ser más eficientes y finalmente más rentables.

Claramente estos impulsos tienen desafíos que requieren atención a los efectos de comprender sus implicancias y aportes clave para la industria de los seguros. A continuación presentamos 4 cambios clave de la era digital que están transformando la industria:

#1. Social: un nuevo paradigma de la compra de seguros

Muchas veces se relaciona el concepto de social con el simple hecho de “estar en las redes sociales”, sin tener en cuenta la importancia y alcance que tiene el fenómeno social desde el punto de vista del cambio en los comportamientos y hábitos que se esconden detrás, ya que lo importante realmente es lograr entender el “fenómeno social” desde el punto de vista de los comportamientos y hábitos que se esconden detrás. En este punto es clave entender que las personas valoran cada vez más la opinión de otras personas, lo que recomiendan, lo bueno y lo malo, se informan, quieren conocer detalles y sobre todo confían en lo que otros dicen, sin conocer muchas veces quiénes son. Este es un cambio de comportamiento relevante para evaluar y discutir sobre la venta de seguros en el futuro (cercano).

Si no tratamos de entender los desafíos de la venta de seguros del futuro nos estamos condenando a observar como otros crecen en un mercado con nuevos clientes que operan bajo nuevos esquemas mentales.

Esto es un mensaje claro no sólo para las compañías, sino también para los agentes de seguros tradicionales. Un ejemplo de otra industria que podría asimilarse es la evolución del negocio de las agencias de viaje versus los portales de ventas de viajes. Pensemos por un momento cual era el valor que agregaban las agencias de viajes no tantos años atrás, y comparemos con lo que pensamos que agregan actualmente las cadenas de distribución de seguros tradicionales. No estamos diciendo que los agentes van a desaparecer, pero de seguro veremos menos agentes en un futuro, más especializados y mucho más profesionales, conviviendo con la compra directa de seguros basados en la confianza y recomendaciones de la red.

El cambio se está dando con la modificación en los hábitos de compra, no porque queramos cambiar la forma de vender, la forma de vender se tendrá que adaptar a la forma en que los clientes quieren comprar.

#2. Mobile: el canal ideal para el servicio post venta

Aquí podemos observar otro cambio relevante en todo el proceso de la cadena de valor de los seguros. Y no necesariamente en lo obvio que es la posibilidad de contratar un seguro desde un dispositivo móvil. Sino por sobre todo, en el proceso de información y gestión de reclamos de siniestros. Tener un accidente, informar la ubicación y siniestro a mi compañía, sacar fotos y enviarlas, compartir el contacto de las otras personas accidentadas, solicitar un coche de cortesía o directamente irme del lugar del accidente (previa aprobación en el momento de la compañía), etc., son ya moneda corriente en muchos países (aunque no tanto aún en Uruguay). 

El éxito de estos nuevos servicios en plena expansión, estará fuertemente condicionado por el aspecto de la usabilidad. Brindar una “buena experiencia de uso” también en los medios digitales, y en especial el celular, es para una compañía un área fértil para competir por la preferencia de los clientes con sus competidores. 

#3. Pricing: El retorno de las pólizas a la medida

Vinculado con lo anterior, surge otro fenómeno que se denomina el “Internet de las Cosas” (IoT). En definitiva, usar el rastro digital que todos vamos dejando para obtener un mejor precio por mi seguro. Para entenderlo bien: si por ejemplo yo comparto la información del GPS de mi celular con mi compañía de seguros, ella podrá evaluar la forma en que cada día uso mi automóvil, las rutas que elijo, las horas en las que lo uso, mi velocidad, etc., etc. Esto además de servir para evaluar mi forma de conducir e incluso mejorarla con asesoramiento, entrenamiento, u otros servicios, puede generar dos ventajas adicionales para el cliente, por un lado tener un precio personalizado para mi riesgo particular y no un precio “promedio” basado en mi edad o en el tipo de auto que tengo. Y la segunda, la posibilidad de “pagar por el uso”, es decir si uso el auto poco pago menos que otro que lo usa más tiempo.

En definitiva, volvemos a los origines y podremos tener pólizas personalizadas que se adapten a las necesidades de cada cliente, algo que en otras industrias es una realidad hace tiempo (como en la venta on-line de ropa). Sin dudas, es una posibilidad cierta en el futuro cercano de los seguros.

#4. Analytics: la información como base de la transformación

¿Qué es analytics?: es el uso intensivo de grandes volúmenes de datos para analizar comportamientos, realidades, hechos, etc. y generar conocimiento predictivo de forma de responder a las preguntas inteligentes que hay en la organización promoviendo la actuación.

Obviamente, todo lo que comentamos anteriormente está basado en analytics, grandes volúmenes de datos, manejados rápidamente de forma inteligente!

Pero ampliemos un poco el concepto, pensemos cuanto mejor puedo manejar mi red de distribución y la base de clientes de la compañía si primero tuviéramos datos de buena calidad y luego los usáramos para generar ofertas personalizadas en los momentos en donde tengo mayor probabilidad de aceptar la oferta y contratar un seguro.

Una persona joven que acaba de tener su primer hijo es seguramente candidato ideal para comprar un seguro de vida, como así una persona con varios hijos que estén iniciando la edad escolar es un target para un seguro de matriculación, y una persona que va a viajar es target para un seguro de viaje. Todo esto es muy lógico y razonable, pero ¿por qué se siguen gastando fortunas en campañas genéricas que no tienen gran efecto en la producción de seguros? Básicamente por dos razones, una porque no siempre se tienen los datos o es tortuoso disponerlos en forma oportuna y con bajo esfuerzo, y la segunda porque en caso que se dispongan no siempre se sabe cómo analizarlos para detectar oportunidades de negocio. Hoy la discusión sobre si los datos de los clientes “pertenecen” a los agentes o a las compañías es obsoleta. La respuesta es a nuestro entender simple, los datos son importantes para los dos, y los dos necesitan la información correcta para hacer las cosas correctas. La información ayuda al trabajo conjunto del agente y la compañía aseguradora de forma de entregar mejores servicios a los clientes.

Lo que es crítico: no matar la innovación

Para poder aprovechar estas oportunidades hay un factor crítico a tener en cuenta: no se puede matar la innovación, y ahí hay un espacio para reflexionar sobre cuán innovadora es en realidad nuestra compañía. El sector financiero se encuentra bajo ataque en los últimos tiempos por diversos nuevos competidores que entran gracias a la innovación, en el negocio de los seguros está pasando lo mismo. En Uruguay hemos visto movimientos interesantes de las empresas aseguradoras innovando en portales para asesores, apps para los clientes, venta de seguros directamente, etc. Muy buenas noticias pero que no deberían frenarse ahí.

A continuación algunos ejemplos de las innovaciones que están sucediendo en el mundo (siguiendo el modelo de los 10 tipos de innovación de Doblin).

La transformación digital del negocio de los seguros

Como hemos visto, creemos firmemente que la trasformación es posible, y es imperativa sobre todo en un marco en donde van a ir surgiendo nuevas tendencias y tecnologías que hacen los cambios más rápidos. Incluso hay otros factores que están cambiando la industria que extenderían el alcance de este artículo, por ejemplo los aspectos regulatorios, los microseguros, la nueva gestión de los riesgos, etc.

Las oportunidades son muchas, la decisión de cada compañía es simple de plantear (pero no simple de responder): o nos subimos a la ola o dejamos que pase y vemos qué hace el resto. Creemos firmemente que la segunda respuesta no es la mejor para asegurar la sostenibilidad de una compañía; no necesariamente hay que arriesgarse en todo, pero el avance tecnológico implica inequívocamente que gradual o rápidamente, las empresas adopten los cambios y saquen provecho de las nuevas tecnologías si pretenden expandirse o al menos subsistir. 

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