Análisis

Gasto por software: IRAE – condiciones para su deducibilidad en 2018

11 de marzo de 2019

1. Introducción

En el boletín de setiembre 2018 se comentaron las modificaciones en la exoneración de IRAE aplicable a actividades de desarrollo de software y servicios vinculados al mismo. Las mencionadas modificaciones surgían de las siguientes normas:

  • Ley N° 19.535 Rendición de Cuentas, de 3/10/17.
  • Ley N° 19.637, de 26/7/18.
  • Decreto N° 244/018.

En esta oportunidad comentaremos la Resolución de DGI 10403/018 de 30 de noviembre de 2018, que atiende algunos puntos que quedaban pendientes de aclaración.

Los comentarios se enfocan en la perspectiva de quien compra software, lo activa y luego genera un gasto vía amortización o contrata servicios vinculados a software y pretende tomar dicho gasto como deducible en la determinación del IRAE.

2. Exoneración vigente en 2018 para actividades de desarrollo de software y servicios vinculados

Hasta el año 2017 estaban exoneradas de IRAE las rentas obtenidas por la actividad de producción de soportes lógicos y de los servicios vinculados a los mismos, siempre que los bienes y servicios originados en dichas actividades fueran aprovechados íntegramente en el exterior

Luego de las modificaciones realizadas por las normas mencionadas en el punto 1., actividades de similar naturaleza resultaron exoneradas también por lo que refiere a servicios prestados localmente. os poruientesDicha exoneración rige para ejercicios inciados a partir del 1/1/18. En concreto, las actividades amparadas en la exoneración son:

Actividad

Alcance de la exoneración

Actividades de producción de soportes lógicos, desarrolladas en territorio nacional, cuando los activos resultantes se encuentren registrados de acuerdo a la Ley N° 9.739 (Ley de Propiedad Intelectual).

Se exonera el porcentaje que surge de proporcionar los gastos y costos directos (incrementados en un 30%) sobre los gastos y costos directos totales. El máximo de exoneración es 100%.

Servicios de desarrollo de soportes lógicos y servicios vinculados a los soportes lógicos, desarrollados en territorio nacional (en tanto se encuentren incluidos en el listado taxativo del Decreto N° 244/018).

 

Se exonera el 100% en tanto se cumplan 2 condiciones:

a)     Se emplee a tiempo completo recursos humanos en número acorde a los servicios prestados, calificados y remunerados adecuadamente.

b)    El monto de los gastos y costos directos incurridos en el país sea adecuado y exceda el 50% del monto de los gastos y costos directos totales incurridos en el ejercicio.

 

3. Requisitos para la deducción de amortización de software y de gastos por servicios vinculados a los mismos.

A partir de las modificaciones realizadas por las normas mencionadas en el punto 1, tanto el gasto por servicios como el gasto por amortización de software será deducible en tanto cumpla simultáneamente con las reglas generales de deducibilidad (establecidas en los artículos 19 y 20 del Título 4), a saber:

  • Se haya devengado en el ejercicio.
  • Sea necesario para obtener y conservar las rentas gravadas.
  • Esté debidamente documentado.
  • Constituya para la contraparte rentas gravadas por el IRAE, IRPF, IRNR o por una imposición efectiva a la renta en el exterior. En caso que la tasa de la contraparte sea menor al 25% (tasa de IRAE), corresponde proporcionar la deducción. A su vez, si el prestador del servicio se encuentra exonerado parcialmente en función de la determinación de un cociente, la deducción también considerará esta proporción.

Resulta claro que la exoneración tiene un efecto directo sobre quien realiza el gasto, ya que, en aplicación de la regla candado, podría pasar a tener un gasto no deducible o deducible parcialmente, encareciéndose así el servicio contratado.

Adicionalmente, conlleva la necesidad de atender el punto para evitar posibles contingencias.

Cabe señalar, que el servicio “se encarece más” que la renta que resulta exonerada, ya que de acuerdo a la mecánica del impuesto la totalidad del gasto resulta no deducible. Dicho gasto (la factura del prestador) está compuesto de la renta exonerada, pero también, y en mayor medida, de los costos directos e indirectos del servicio en cuestión. Lo que la norma exonera es la renta, que razonablemente es menor que el ingreso por efecto de los costos. En consecuencia el perjuicio por la no deducción del gasto será más significativo que el ahorro por la exoneración.  Sería deseable que pudiera ajustarse la normativa en relación a este punto.

4. ¿Cómo hace un contribuyente para conocer la situación del prestador respecto a la exoneración?

Entre otros aspectos que se reglamentan, la Resolución 10403/018 da respuesta a esta interrogante, respecto a los gastos contratados localmente

Para periodos posteriores al 1° de enero 2019 el desarrollador de software o prestador de servicios vinculados, está obligado a dejar constancia en las facturas que emita sobre cuál es el porcentaje de exoneración que le corresponde (para el caso de software registrado) o cuál es el monto exonerado (para el software no registrado y servicios vinculados). Es de esta forma que la contraparte adquiere conocimiento sobre la deducibilidad o no del gasto de software en que incurre.

Para periodos entre el 1° de enero 2018 (vigencia de la exoneración) y 1° de enero 2019 la solución adoptada por la Resolución consiste en que el contribuyente solicite al prestador una constancia de su situación tributaria. En concreto la constancia referida deberá establecer:

a) la identificación del proveedor y del contribuyente, mediante sus respectivas denominaciones y números de RUC;

b) el período informado, que deberá ser indicado por el contribuyente al proveedor, en ocasión de la solicitud de la constancia;

c) en el caso de activos

  • su identificación
  • el porcentaje de renta gravada
  • el importe total facturado en el período por cada activo, desagregado por cada comprobante en que se hayan documentado las respectivas operaciones, identificados por su numeración; y

d) en el caso de los servicios gravados por IRAE

  • su identificación, y
  • el importe total facturado en el período por cada servicio, desagregado por cada comprobante en que se hayan documentado los mismos, identificados por su numeración.

5. Excepciones a la obligación de requerir la constancia

Existen situaciones en las cuales no ser requerirá la constancia antes mencionada. Se trata de los siguientes casos:

a) el importe total a deducir por ambos conceptos en el ejercicio no supere los $ 350.000 (pesos uruguayos trescientos cincuenta mil); o

b) el contribuyente haya cerrado ejercicio fiscal entre el 31 de enero y el 31 de octubre de 2018.

¿Encontró útil este contenido?