Descubre la historia de Ainhoa Garbizu

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Descubre la historia de Ainhoa Garbizu

#DeloitteStories | Para empezar, un avión a Dinamarca

Ainhoa es senior consultant de la línea de Consultoría Tecnológica. Tras 9 años trabajando en una multinacional tecnológica, decidió dar el salto a Deloitte para asumir el reto de trabajar en un proyecto internacional desde Dinamarca. Aunque tiene formación en Dirección de empresas y un MBA a las espaldas, se atreve con un día a día que considera “de ingenieros”. Inquieta y valiente, siempre habla de sus compañeros cuando le preguntas cómo es eso de trabajar de lunes a jueves en la otra punta de Europa.

Trabajar en cliente internacional te abre mucho la mente y te permite aprender, no solo del proyecto, sino de otras culturas y formas de trabajar

Háblanos sobre tu proyecto:

Mi proyecto es sobre Salesforce, un CRM en Cloud y lo que estamos haciendo es implantarlo en un cliente del sector de Manufacturing. Trabajamos con el cliente tanto en Dinamarca como en Alemania, algo que con un equipo como el mío es mucho más fácil. Somos un equipo grande, casi 15 personas y es un proyecto muy retador que de momento nos está dando muchas satisfacciones.

¿Cómo fue tu incorporación a Deloitte?

Yo firmé un contrato un lunes, me incorporé a la empresa y el martes ya estaba viajando a Dinamarca para involucrarme en el proyecto. Es una experiencia muy buena porque aprendes mucho, ya no solo del equipo con el que vas, que también porque las relaciones que se crean son muy fuertes y nos apoyamos todos entre nosotros, sino por la cultura del país. Tanto la cultura de Alemania como la de Dinamarca son muy diferentes. Trabajar allí con ellos te abre mucho la mente y aprendes mucho ya no solo del propio proyecto, sino de ellos mismos y de otras formas de trabajar.

¿Qué es lo que más valoras de esta experiencia?

Lo que más valoro quizá es el día a día con los compañeros. Nosotros viajamos de lunes a jueves, y ese día a día, esas relaciones que estamos haciendo y lo que vas aprendiendo de ellos (también el haber aprendido a hacer la maleta en dos minutos para una semana porque no te queda otra).

Y darte cuenta de que no todo el mundo trabaja como nosotros trabajamos, que no todo el mundo tiene las mismas prioridades, todo eso son cosas que si no hubiese tenido un cliente allí no habría conseguido.

¿Cómo te enfrentas a un reto de este calibre?

Es verdad que cuando recibí el reto de firmar un lunes e irme a Dinamarca un martes, dije: "Dios mío de mi vida, ¿qué es esto?" y encima me dijeron: "el viernes la reunión la lideras tú". Al principio es verdad que estaba un poco asustada porque no sabía nada del proyecto y no conocía al cliente, pero siempre tienes un equipo detrás que te apoya. Además, Deloitte imparte mucha formación. Por ejemplo, he estado en dos cursos: uno en Segovia, de soft skills y otro en Bruselas y Milán sobre Salesforce, que es la herramienta con la que trabajo. Siempre te exigen mucho, pero es verdad que te forman y te ayudan a conseguir tus objetivos.

¿Por qué elegiste Deloitte?

Una de las razones por las que elegí Deloitte fue la confianza que me dieron a la hora de darme esta experiencia internacional. Yo estuve nueve años en otra firma tecnológica y no había tenido la opción de trabajar en proyectos internacionales. Nunca había sentido esa confianza que se siente al escuchar "este proyecto es para ti".

Creo que Deloitte te hace mejor profesional porque el día a día es muy movido. Aprendes todos los días algo nuevo, digamos que no puedes quedarte quieto a esperar a que alguien te diga qué tienes que hacer, sino que estamos continuamente aprendiendo, formándonos, buscando y apoyándonos en los diferentes compañeros. Te vuelves más eficiente, buscas tiempo para llegar a todas las cosas que tienes que hacer. Al final vas dando cuenta a lo largo de los meses que has aprendido casi sin darte cuenta.

En este tiempo, ¿qué es lo que más te ha enriquecido?

Yo creo que lo que más me ha enriquecido han sido mis compañeros. Es decir, sin ellos, no creo que hubiera llegado hasta aquí, el proyecto no hubiera salido.

Deloitte es una firma muy exigente, pero todo va de personas. Si nos apoyamos unas a otras, si realmente intentamos hacernos mejores, y seguir aprendiendo, formándonos y que el proyecto funcione, entre todos se consigue. Si cada uno va por su lado, no sale, pero ni este proyecto ni los siguientes.