Daniel Sanz

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#DeloitteStories | Una trayectoria de fondo, de retos y de aprendizajes, pero, sobre todo, de equipo.

Daniel es el actual CISO de Deloitte España. Entró como becario en el equipo de IT de Funciones Internas hace 20 años y desde entonces no ha parado de descubrir, aprender y trabajar con las tecnologías que están cambiando el mundo desde la práctica, es decir, directamente sobre el terreno de juego. En sus manos está la gran responsabilidad de proteger la información de nuestra Firma y, en consecuencia, la de nuestros clientes. No obstante, cuando le preguntas por su paso por Deloitte, no hay aspecto en el que no destaque el valor que le aporta su equipo.

Solo tengo que abrir los ojos para ver el talento que me ha rodeado todo este tiempo y que me ha permitido crecer personal y profesionalmente.

¿Cómo es trabajar en Deloitte?

Trabajar en Deloitte es impredecible. Eso es lo más interesante, que incluso en Funciones Internas nunca sabes qué va a ocurrir cada día. Los proyectos que se abordan en las líneas de servicio tienen al final una repercusión muy importante en el día a día de las Funciones Internas. Además, el hecho de dar servicio a seis negocios completamente distintos hace que las posibilidades de que algo nuevo pase, sean infinitas.

A su vez, Deloitte te ofrece muchas herramientas para facilitar este recorrido profesional: compañeros con un gran espíritu de equipo y pasión por lo que hacen (los proyectos suelen implicar casi siempre trabajo en equipo); jefes de equipo que acompañan, pero también valoran mucho la autonomía y creatividad de cada persona; y una red de conocimiento propia con acceso a metodologías, herramientas y experiencias internacionales.

Finalmente, trabajar en Deloitte implica ciertas ventajas: sueles trabajar con las empresas líder de tu sector y normalmente tienes una rápida exposición e interlocución directa con tus clientes.

Después de 20 años trabajando en la Firma, ¿cómo dirías que ha impactado en ti?

Profesionalmente, me ha impactado positivamente en todos los sentidos. Yo me incorporé como becario en diciembre de 1999 y aquí lo he aprendido todo, la formación previa te prepara para seguir aprendiendo, pero no se acerca a las necesidades que tienes en el día a día en Deloitte.

En lo personal, me ha dado otra familia, hay un equipo humano maravilloso, lleno de gente dispuesta a ayudar, con el que al final la relación trasciende de lo profesional.

Funciones Internas es un mundo bastante especial y diferente. Por poner un ejemplo, yo he compartido mesa con la misma persona durante 15 años. Aunque me incorporé muy joven a la Firma, en aquella época Deloitte ya era un referente y fue una gran satisfacción que me consideraran una opción.

Realmente lo que más valoro es la importancia que tenemos para la empresa, a pesar de no contribuir económicamente a la cuenta de resultados de forma directa, creo que en general en IT Services facilitamos que las líneas de negocio puedan consumar sus objetivos.

¿Has tenido la oportunidad de participar en proyectos internacionales?

Sí, por suerte mi día a día tiene una relación muy fuerte con Deloitte global. He participado en multitud de proyectos, además de trabajar continuamente con el resto de los responsables de seguridad de las Firmas miembro más grandes de la red.

Tengo especial cariño a un proyecto que consistía en diseñar el servicio global de protección a las fugas de datos a nivel global. Trabajamos conjuntamente desde cada país, pero hicimos dos sesiones en Londres y Nashville de una semana para finalizar la revisión de todo el trabajo realizado. Fue muy divertido y gratificante conocer en persona a los otros miembros del equipo y además fue realmente productivo. El resultado es un servicio global, que nosotros como Firma miembro consumimos actualmente y que nos ayuda a proteger nuestra información.

Lo que más valoro de los proyectos internacionales es conocer otras culturas, otras formas de vivir y a la vez ver que tienen los mismos problemas en el día a día que tenemos en España. En el área de ITS global, realizamos reuniones cuatrimestrales que nos permiten mantener el contacto. Es una experiencia muy interesante, especialmente porque somos un colectivo bastante estable y nos permite reencontrarnos en distintas partes de Europa cada cuatro meses para compartir las problemáticas que tiene la organización a nivel global, que al final, refleja la problemática local.

¿Qué es lo mejor de trabajar en Deloitte?

Por otro lado, el aprendizaje es continuo, esa es la mejor parte de lo que hacemos. Recuerdo cuando en 2005 comenzamos a trabajar con virtualización, ahora con nube, o con inteligencia artificial, o con Blockchain, son cosas que no se aprenden en otros sitios y además debemos aplicarlo con el mejor sentido y dando los mejores resultados.

Paralelamente, el enriquecimiento personal es muy fuerte. Tenemos la suerte de poder profundizar durante años en los mismos contenidos, convirtiéndonos en expertos poco habituales en el mercado laboral.

En esto lo importante es el entorno (compañeros en general), pero la clave es la exigencia de los negocios, que nos obliga a estar dando lo mejor de nosotros mismos. En ese aspecto creo que he sido un afortunado: solo tengo que abrir los ojos para ver el talento que me ha rodeado todo este tiempo y que me ha permitido crecer personal y profesionalmente. Más que jefes creo que he tenido la suerte de tener mentores que me han descubierto diferentes aspectos de mi trabajo en el plano técnico y en el plano de gestión.

Además, cada día el proyecto viene de una línea distinta y nos permite hacer cosas diferentes. Esto, unido a la proyección internacional, hace que la riqueza de ideas, culturas y personalidades sea impresionante. Realmente es una de las cosas más agradables que tenemos, por la mañana estas enfrascado en un reto con un equipo de Audit & Assurance y, por la tarde, después de una reunión con global, un proyecto de Tax & Legal y luego otro de Consulting. Y al día siguiente, vuelta a empezar.

Muchas veces me siento como un futbolista que comienza a jugar en primera división. En nuestro caso es muy parecido, no hay proyecto sencillo ni tema menor. Es lo bueno y lo malo de Deloitte, hay que dar el 100% porque no podemos permitirnos malos resultados, no hay cliente menos importante o proyecto en el que no importe dar lo mejor. Esto es exactamente igual en Funciones Internas Nosotros además tenemos la ventaja de no conocer el montante del proyecto, sólo sabemos que debe llegar a lo mejor.

Todo ello combinado con el equipo humano y con la complejidad de las tareas a abordar, hace que el desafío sea constante y tengas la obligación de ser el mejor profesional posible.

Has comentado lo importante que es para ti "tu segunda familia", es decir, tus compañeros. ¿Por qué?

Es emocionante ver cómo cada día gente realmente especial lo deja todo para ayudarte. A veces las circunstancias nos llevan a enfrentarnos a problemas que por distintas razones son más grandes o complejos de los que podemos abordar y cuando levantas la cabeza y ves compañeros de otros equipos que se acercan a ayudarte es una experiencia inigualable.

Además, lo hacen sin esperar nada a cambio, simplemente porque el trabajo salga y porque juntos valemos más que separados.

Es por ello que aquí tengo muchos referentes, es muy difícil pensar en una sola persona. Me quedo con muchos detalles de muchas personas del departamento y de otras áreas. Eso es lo que realmente me llama la atención de este equipo humano, que hay referentes en los que mirarse en multitud de aspectos.

Pero si realmente hay algo que me admira, es la capacidad de mi equipo. Tengo a mi cargo un grupo de gente maravillosa que se supera cada día, que no desfallece y que son un ejemplo de apoyo. Ellos son mi referente y hemos tenido mil anécdotas, hemos reído y hemos llorado y, desde luego, ha sido gracias a ellos que hemos llegado hasta aquí.