Capital Humano para aeronaves

Perspectivas

El capital humano se ha vuelto el imán de inversión del Bajío

Durante los últimos años, el país ha sido testigo del potencial manufacturero que ha desarrollado la zona del Bajío, conformada por los estados de Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí.

Grandes empresas del sector automotriz y aeronáutico han apostado por esta región para generar proyectos importantes, de largo plazo, los cuales han impactado directamente el crecimiento económico de estas entidades.

En entrevista con Eduardo Morán, Socio Líder de Impuestos en Región Bajío-Occidente de Deloitte México.

Ciudad de México, 12 de marzo de 2018.

Solo en 2016, el Producto Interno Bruto (PIB) de estos estados creció por encima de la media nacional, que fue de 2.7%, de acuerdo con información del Sistema de Cuentas Nacionales de México, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Durante ese año, el PIB de Aguascalientes registró un incremento anual de 9.5%; el Guanajuato, uno de 4.5%; el de Querétaro, uno de 3.6%; y el de San Luis Potosí, uno de 4.3%.

Se trata, sin duda, de cifras positivas que reflejan la manera en que el sector industrial ha servido como motor para impulsar el desarrollo de esta región, pero ¿qué es lo que ha convertido al Bajío en una zona tan atractiva para los inversionistas?

La respuesta está en el capital humano. Al platicar con diversos directivos de compañías de la industria aeronáutica y automotriz sobre las razones que encontraron para establecerse en esta región, encontramos que el desarrollo de la capacidad técnica de las personas ha fungido un papel fundamental.

Y es que en esta región, las armadoras han hallado capital humano con experiencia en este tipo de industrias, gente que se ha desarrollado en ciertas ingenierías y se ha especializado en los diversos procesos de manufactura que las empresas están buscando.

Está, por ejemplo, el caso de la Universidad Aeronáutica en Querétaro, que desarrolla a estudiantes para convertirlos en profesionistas, con las capacidades técnicas y habilidades necesarias para salir de la escuela a trabajar directamente en la industria.

Aunado al capital humano con el que la región cuenta, otro de los factores que ha servido como imán importante para los inversionistas es la infraestructura actual de la zona (carreteras, servicios, conectividad, etc.), que permite a las compañías potencializar su productividad.

Contar con un personal técnico capacitado en los sectores aeronáutico y automotriz se ha convertido en el factor decisivo para que los grupos de inversionistas apuesten por esta región.

Un atractivo, pero un reto a la vez

Si bien el capital humano se ha constituido como uno de los principales atractivos de la región, también se ha convertido, poco a poco, en uno de los retos que más preocupa a las compañías automotrices y aeronáuticas ya establecidas en el Bajío.

Las plantas de este tipo requieren contratar una gran cantidad de personal calificado. A pesar de que la región cuenta con capital humano capacitado, la mano de obra no está siendo suficiente para cubrir la demanda.

Por esta razón, cada vez es más común encontrar, afuera de las plantas en la región, mantas o letreros solicitando mano de obra capacitada.

Tomando como base este contexto, contratar y retener personal se ha convertido en una de las principales preocupación de las empresas del sector, quienes han transformado sus áreas de Recursos Humanos, buscando mejorar su estrategia en este sentido.

2018, ¿qué esperar?

En febrero de este año, Grupo Safran, empresa francesa y uno de los fabricantes aeronáuticos más importantes del mundo, inauguró su sexta planta en Querétaro, con una inversión de 100 millones de dólares.

La apertura de esta planta es una buena noticia para el desarrollo del sector aeronáutico de la región, sin embargo, no se espera que sea la única para este año. Ello permitirá a nuestro país incrementar las exportaciones que actualmente ya realiza de partes de avión, por ejemplo, y consolidar su posicionamiento como potencia manufacturera a nivel mundial.

En lo que se refiere al sector automotriz, la incertidumbre de este año, producto principalmente de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), provocará cautela en las nuevas inversiones, que esperarán se den a conocer los resultados para definir proyectos, sin embargo, se prevé que la demanda y el consumo, en general, continúen al mismo ritmo que lo hicieron durante 2017.

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