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Futuro del Trabajo

Implicaciones para las personas, empresas e instituciones

El Futuro del Trabajo se refiere a la resultante de cambios tecnológicos, demográficos, y participación de empleados y consumidores en la dinámica de las organizaciones. Estas fuerzas ya han creado formas completamente nuevas de ejecutar el trabajo, presentando así nuevas oportunidades para ejercer una labor más creativa en organizaciones.

La transición al futuro del trabajo está ocurriendo a un paso acelerado y hoy en día todos los actores que se verán afectados por éste, no se encuentran completamente preparados para afrontarlo. El objetivo de establecer un marco de trabajo para afrontar este proceso es empujar a todos los actores, tanto gobiernos, como empresas, e individuos, a entender de forma proactiva lo que implica el futuro del trabajo, y así, desarrollar estrategias que faciliten la transición y que ésta sea lo más positiva y productiva posible.

Hemos desarrollado un marco que permite articular lo que constituye el Futuro del Trabajo y sus implicaciones para las personas, las empresas y las instituciones. En él, consideramos tres fuerzas principales que están moldeando la naturaleza del futuro del trabajo.

  • La Tecnología: los avances en las áreas de robótica, inteligencia artificial, sensores y datos;
  • La Demografía: los cambios demográficos están alterando la composición de la fuerza laboral global, los segmentos de población joven y adulta son los que más aumentan, y los habitantes de todos los países se han vuelto cada vez más diversos; y
  • El Poder de la Atracción”- el poder del consumidor sobre las organizaciones y la accesibilidad a un mercado de talento global habilitado por redes y plataformas que abren nuevas posibilidades de trabajo e interacción.

En términos de la Tecnología, está rediseñando la mayoría de los trabajos teniendo como resultado una ventaja especial en las habilidades esencialmente humanas, y exigiendo la necesidad de un aprendizaje continuo y el desarrollo de nuevas habilidades para poder permanecer en un empleo, lo que a su vez genera desafíos en la creación de un nuevo modelo de capacitación en las empresas y de educación en las universidades.

Si revisamos los cambios demográficos, se está teniendo como resultado una evolución de la oferta laboral. Muchos trabajadores están extendiendo sus carreras mucho más allá de la edad tradicional de retiro y se está incrementando la inclusión de grupos jóvenes de trabajadores y de segmentos marginados de la población.

Paralelo a esto, las economías en desarrollo están aportando una gran cantidad de trabajadores jóvenes a la fuerza laboral global, y las infraestructuras digitales están permitiendo que más trabajadores laboren en un esquema “gig” (trabajadores independientes contratados para tareas o proyectos a corto plazo).

Finalmente “El Poder de la Atracción” va a alinear de una manera más cercana el trabajo y las necesidades específicas de los consumidores. Hoy en día, el consumidor ha adquirido más poder que el vendedor, ya que tiene una accesibilidad mucho mayor a la información de los productos que quiere adquirir, por ello se siente cada vez menos satisfecho con productos estandarizados y busca experiencias personalizadas.

Adicionalmente a las tres fuerzas revisadas, los componentes de diversos tipos de trabajo tienen la probabilidad de ser alterados por la Robótica y la Inteligencia Artificial. Es necesario entender la complejidad de este hecho, y asumirlo como una oportunidad para aumentar la productividad reinventando el futuro del trabajo para una mejor resolución de problemas, ampliar la oferta de servicios, y tener empleados más satisfechos y apasionados. 

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