México sin delincuencia

Perspectivas

¿Un México en paz?

Esta es la propuesta de Semáforo Delictivo para lograrlo

La visión de paz de la organización plantea, entre otras cuestiones, atacar las causas de raíz del problema de violencia y no los síntomas, así como la regulación de drogas.

En medio de la contienda electoral en la que nos encontramos los mexicanos, es común escuchar diferentes propuestas, de distintos candidatos, sobre las principales problemáticas que enfrenta el país. Se trata de un escenario habitual, sobre todo a unas semanas de las elecciones del 2 de julio.

Ciudad de México, 11 de junio de 2018.

No obstante, lo inusual o extraordinario es que alguien, en este caso, una organización, realice una serie de propuestas a todos los candidatos para combatir la que, actualmente, constituye una de las preocupaciones más importantes de la población: la inseguridad y la violencia.

Semáforo Delictivo, una organización que lleva más de 25 años trabajando en procesos de paz, en coordinación con autoridades, organizaciones ciudadanas y medios de comunicación, dio a conocer su visión de un México en Paz, así como los nuevos paradigmas sobre los que se debe trabajar y la metodología que tendría que seguirse para lograrlo.

La organización señala que la visión de paz presentada a los candidatos debe incluir, entre otros aspectos, el fortalecimiento al Estado de Derecho –mediante la transparencia, la legalidad, la efectividad y la rendición de cuentas–, y la toma de decisiones por el bien de México.

Asimismo, el tomar en cuenta que se trata de un tema de buen gobierno, buena sociedad y, sobre todo, de largo plazo, y también de democracia y buen gobierno, en el sentido de que aun cuando haya ganado el candidato de nuestra preferencia, eso no debe exentarlo de cumplir con la rendición de cuentas y ser evaluado constantemente por todos.

Sobre los nuevos paradigmas que la organización señala, destacan la aceptación del problema. En ese sentido, explica que “la aceptación de la realidad es el primer paso para la sanación de cualquier sistema. Las sociedades y los gobiernos que aceptan y ventilan sus problemas con valentía, los resuelven; los que los niegan, ocultan o minimizan, los empeoran”.

De igual forma, enfatiza en la necesidad de ir a las causas raíz, no a los síntomas, pues es “mucho más costoso y menos efectivo atender síntomas como el lavado de dinero, el tráfico de armas o la venta de drogas, que resolver de raíz el problema”.

Para combatir el fenómeno de la violencia, Semáforo Delictivo propone a los candidatos tratar el problema con un enfoque científico (con datos y evidencia estadística), pragmático (basado en la experiencia y la experimentación, no en teorías abstractas), preventivo (tomando en cuenta que la prevención es mucho más efectiva que la reacción) e innovador (con espacios para poner a prueba nuevas alternativas de paz y no cerrarnos en las recetas del pasado).

La metodología utilizada por Semáforo Delictivo consiste en cinco acciones: focalizar, medir, comunicar, tomar decisiones y evaluar.

Diferentes delitos, diferentes estrategias

La estrategia de Semáforo Delictivo plantea también otorgar un tratamiento específico a cada tipo de delito (ya sean socio-familiares, patrimoniales o del crimen organizado[1]), pues –como asegura- aunque algunos de ellos se traslapan y se entrelazan, cada uno tiene causas y tratamientos diferentes.

Sobre los delitos socio-familiares, propone prevenirlos con mucha información y acciones focalizadas en las zonas y poblaciones de mayor riesgo, con iniciativas de desarrollo social (como deportes y cultura) y desarrollo económico (como empleo y capacitación), entre otras.

Respecto a los delitos patrimoniales, explica que tienen dos momentos importantes: la reacción oportuna de la policía ante una emergencia y la prevención; “las dos son importantes, pero siempre hay más rentabilidad en la prevención”.

En lo que se refiere a los delitos del crimen organizado, una de las propuestas que hace es la regulación de drogas como estrategia de reducción de daños, como la mariguana y la amapola, pues afirma que “un mercado no se combate con fuerzas policiacas o militares, sino con principios económicos” y que “ningún país ha tenido éxito en una estrategia de guerra para reducir el consumo ni la oferta de drogas”.

Finalmente, sobre la metodología que se podría utilizar para lograr esta visión de un México en paz, propone la utilizada por Semáforo Delictivo, a la que califica de sencilla y efectiva, y que consiste en cinco acciones: focalizar, medir, comunicar, tomar decisiones y evaluar.

En la medida que podamos entender los nuevos paradigmas y aplicar la metodología por sistema –enfatiza la organización- estaremos construyendo un sistema que trabaje por la paz de México.

[1] Ejemplos de delitos socio-familiares: violencia familiar, violaciones o lesiones dolosas (riñas); de patrimoniales: robo a casa, a persona, a comercio; del crimen organizado: homicidio, secuestro, extorsión, robo de vehículo, robo de combustibles, trata de personas, tráfico de drogas y tráfico de personas. (Fuente: Semáforo Delictivo)

 

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